El alcalde de Boqueixón y el ex regidor de Carballo rechazan aclarar si fotocopiaron pasaportes para captar voto emigrante

Luís Villamor

GALICIA

20 may 2008 . Actualizado a las 12:27 h.

El ex alcalde de Carballo, Manuel Varela, y el regidor de Boqueixón, Adolfo Gacio, aseguraron ayer en el Parlamento que el voto «é libre» y «todo o mundo é maior de idade», cuando el nacionalista Carlos Aymerich les preguntó, con «probas» en la mano, si habían recogido datos y fotocopiado pasaportes en actos celebrados en el 2003 en Argentina y Uruguay, para gestionar el voto emigrante en las municipales.

Varela y Gacio, que aseguraron haberse desplazado a Argentina y Uruguay en representación de sus respectivos municipios, abrieron las comparecencias de la comisión de investigación sobre la supuesta agente electoral socialista y, desde el primer momento, negaron la mayor. Se sorprendieron de que se les hubiera citado y se desentendieron del objeto principal de la investigación.

El ex regidor de Carballo afirmó: «O voto é libre aínda que alguén pense que se pode manipular». En esta misma línea se expresó Gacio: «Cada quen vota a quen quere, pero debeu cambiar algo porque agora gobernan vostedes». El munícipe de Boqueixón indicó que está «en precampaña todo o ano e en campaña cando toca».

Varela y Gacio admitieron haber viajado a Uruguay con un billete del convenio suscrito con Iberia por la Secretaría Xeral de Emigración. El regidor de Boqueixón implicó además al alcalde socialista de Vedra, que habría viajado en el mismo avión, y aportó a la mesa de la comisión documentación al respecto.

Varela minimizó el gasto producido en Montevideo, y después en Ginebra, para conectar con los emigrantes. Aseguró que solicitó a la Xunta el billete porque gobernaba en aquel momento en minoría y tenía problemas presupuestarios en su Ayuntamiento. Comió invitado por los emigrantes y durmió «en casa dunha tía», que procede de una «familia modesta».

Gacio sostuvo que viaja a Montevideo todos los años en las mismas fechas para atender a los 500 emigrantes que proceden de Boqueixón. Sostuvo que una de las veces solicitó tres billetes a la Secretaría de Emigración. Se le concedió uno y, una vez en el destino, informó a la diáspora de las ayudas para regresar a Galicia y de los campamentos de verano. Aceptó que se habilite una convocatoria pública para regular este tipo de viajes, según reclamó el socialista Xaquín Fernández Leiceaga.

El PP centró el ataque al Gobierno en la pertinencia de las comparecencias del presidente de la Xunta, del conselleiro de Presidencia y de alcaldes socialistas. Los populares acusaron a Anxo Quintana de haber organizado «a maior pulpada» que se conoce en eventos públicos. La tesis del PSOE, defendida reiteradamente por Leiceaga, basculó sobre el «escaso» gasto que los billetes supusieron al erario autonómico, puesto que formaban parte de un convenio de la Xunta. Aymerich, en cambio, trajo a colación que a la Xunta le cuesta 24.000 euros anuales el convenio con Iberia.