Tres conductores menores de 30 años mueren al inicio del puente en Galicia

La Voz

GALICIA

02 may 2008 . Actualizado a las 04:22 h.

El puente de mayo en las carreteras gallegas se tiñó ayer de negro, con la muerte de tres conductores, todos menores de 30 años, en otros tantos accidentes que tuvieron su origen en salidas de la carretera y que se produjeron en O Porriño y Barro, en la provincia de Pontevedra, y en el municipio lucense de Monterroso.

En la autovía A-52

El primero de los siniestros se produjo a primera hora de la mañana en la autovía A-52, en el kilómetro 303, a su paso por el municipio pontevedrés de O Porriño . En este accidente perdió la vida un conductor de 24 años, que viajaba solo y que se salió de la carretera tras perder el control de su coche. Fue trasladado en estado muy grave al Hospital Xeral de Vigo, donde murió horas después, alrededor de las tres y media de la tarde.

En la autopista AP-9

En el municipio pontevedrés de Barro se registró el segundo accidente mortal, y la causa del siniestro pudo haber sido un fallo mecánico en una de las ruedas del coche, según fuentes de la Guardia Civil de Tráfico. Ocurrió poco antes de las ocho de la mañana en la AP-9, cuando un conductor perdió el control de su turismo mientras adelantaba a otro coche, se salió de la vía e impactó contra la mediana de la autopista. El brutal impacto hizo que el coche volcara y su conductor muriese en el acto. El fallecido es Aarón Núñez Bahíllo, de 23 años y vecino del barrio vigués de Cabral. Los bomberos de Pontevedra tuvieron que rescatar su cuerpo, atrapado bajo el coche volcado. Los dos jóvenes que viajaban con él pudieron salir por su propio pie y sufrieron heridas de carácter leve. Son un varón, J.F.V., de 23 años, y una chica, G.G.U., de 22. Los tres regresaban a Vigo procedentes de Santiago.

La Guardia Civil apunta al fallo en una rueda como origen de la pérdida del control del coche, ya que la zona del accidente no está considerada como peligrosa y cuenta con tres carriles en el mismo sentido en un tramo ascendente. Los objetos personales de los tres ocupantes quedaron esparcidos a una distancia de hasta cien metros del lugar en el que quedó parado el turismo. Los dos heridos ingresaron en el Hospital de Montecelo para ser atendidos de sus lesiones. Poco antes de ser trasladados en dos ambulancias del 061, fueron interrogados por los agentes de la Guardia Civil para conocer más detalles del brutal suceso.

En una curva en Monterroso

En el tercer siniestro mortal del día, ocurrido a las dos de la tarde, pereció una vecina de Érmora (Palas de Rei) cuando volvía a su casa desde Lugo. Cristina Pérez Lorenzo, de 30 años, sufrió el accidente en el kilómetro 13,50 de la N-547 (Lugo-Santiago), en Monterroso. Su Seat Ibiza, con matrícula 5237-DPK, se salió de la vía en una curva, chocó contra un talud y dio varias vueltas de campana. La Guardia Civil investiga si la mujer se durmió o tuvo un despiste.