Detenido por violar una orden de alejamiento de sus padres y agredirlos

GALICIA

15 abr 2008 . Actualizado a las 02:22 h.

Un ourensano de 33 años fue detenido en la noche del pasado domingo por agentes de la Policía Local de la capital ourensana como presunto autor de un delito de malos tratos contra sus progenitores, de 67 y 76 años. El incidente, que obligó a movilizar dos patrullas de seguridad ciudadana de la policía municipal, es especialmente dramático porque el detenido tenía una orden de alejamiento de sus padres, quienes ya se habían visto obligados a denunciarlo anteriormente ante la autoridad por otros episodios de violencia contra ellos.

En todo caso, la existencia de una medida judicial por la que se le prohibía acercarse a sus progenitores no habría sido obstáculo para que, poco después de las diez y media de la noche del domingo, Rudesindo L.?C. se desplazase hasta el domicilio de la capital en el que ambos residen, situado en la avenida de Portugal. Eso sí, ya en la vivienda la conducta del hijo habría derivado, en pocos minutos, en una agria discusión en medio de la cual, así se recoge en el parte policial, el acusado habría amenazado tanto al padre como a la madre y habría incluso forcejeado con ellos en actitud muy agresiva.

Situación de riesgo

En esta tesitura, impotentes y temiendo que la situación se volviese aún más peligrosa para ellos, los perjudicados se habrían visto obligados a avisar a la central de comunicaciones de la policía municipal, desde donde enseguida se desplazaron agentes al lugar de los hechos. Una vez en la vivienda, los agentes inmovilizaron de inmediato al sospechoso, para garantizar la seguridad de los padres, y lo identificaron, pudiendo ya verificar que tenía prohibido acercarse a las víctimas o comunicarse con ellas, por lo que lo detuvieron y trasladaron hasta dependencias policiales. Al mismo tiempo se instruyeron diligencias para enviar al juzgado puesto que se descubrió, al verificar los datos del detenido en los archivos policiales, que tenía otras causas pendientes con la Justicia.

En los calabozos

Durante las horas posteriores el sospechoso permaneció en los calabozos de la comisaría y, ya en la mañana de ayer, fue trasladado a las dependencias del juzgado de violencia doméstica de la capital de As Burgas, para prestar declaración asistido por un letrado. Una vez terminada su comparecencia, el magistrado dictó un auto de libertad con cargos hacia el sospechoso, quien a partir de ahora tendrá que comparecer en el juzgado puntualmente, hasta que se celebre el juicio por esta causa.

Hasta el juzgado de violencia doméstica acudieron asimismo los padres del detenido, quienes también tuvieron que relatar al magistrado encargado de las diligencias lo ocurrido en su domicilio la noche anterior. Ambos se mostraron muy afectados, y apenados por el episodio. Pese a que permanecieron relativamente cerca unos de otros, víctimas y denunciado apenas mantuvieron contacto físico mientras aguardaban.