La policía busca a tres personas que tirotearon al Míster España vigués

VIGO CIUDAD

11 abr 2008 . Actualizado a las 02:16 h.

La Policía Judicial de Vigo buscaba, al cierre de esta edición, a las tres personas que tirotearon a Míster España 2005, Borja Alonso González, de 26 años, en un piso del barrio de Coia. Fue herido a las 00.31 horas de ayer en la pierna cuando cerraba un negocio con dos hombres y una mujer en el piso de un amigo en Coia.

Todo empezó a medianoche, cuando Borja telefoneó a su amigo de gimnasio Celso, el corpulento portero del club de fútbol Vitoria, para pedirle un favor. Le explicó que había perdido las llaves de su casa y que necesitaba un sitio tranquilo para cerrar un negocio de compraventa de un coche. Celso, que convive con su esposa y una hija de dos años, aceptó. Borja suele visitar frecuentemente esa casa y llegó minutos después acompañado de tres desconocidos.

Celso regresó con su mujer a la habitación, pero, minutos después, oyó una bronca en el salón y acudió a poner orden. Los desconocidos lo amenazaron con una pistola de bolsillo, del calibre 25, de escasa potencia, y obligaron al matrimonio a salir de la casa. Varias fuentes dicen que dispararon dos veces al suelo para intimidar a Celso pero este lo niega. La niña dormía en la cuna y quedó dentro.

Los vecinos del bajo se despertaron porque oyeron empujar muebles, luego gritos y «dos portazos muy fuertes que sonaron como disparos». Todo apunta a que los pistoleros fallaron un primer disparo contra Borja y, en el segundo, la bala le hizo un corte en la mano derecha, entró por la pierna izquierda y le fracturó el fémur. Los asaltantes abrieron una ventana, en la que dejaron huellas dactilares, y saltaron al patio posterior desde una altura de cinco metros. Corrieron por el césped y esperaron dentro de un Mercedes blanco hasta que la policía entró en el edificio. Borja, malherido, pudo arrastrarse por el suelo y abrir la puerta a sus amigos. «Llamad a una ambulancia», gritó pálido.

El joven ingresó en el hospital Povisa en estado grave pero fuera de peligro. Fue preparado para intervenirlo quirúrgicamente. «Estoy bien», dijo en su cama de planta a sus allegados.

La policía investiga si el suceso está relacionado con un asunto de drogas. Celso negó ayer este extremo de forma tajante. «Quien dice eso me destroza a mí, a mi familia y a Borja».