Pérez Touriño pide consenso para afrontar la ordenación del territorio

La Voz

GALICIA

Rindió homenaje a los emigrantes gallegos con el centenario del himno como hilo conductor del discurso

02 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Con un discurso con el centenario del himno gallego como hilo conductor, el presidente de la Xunta dirigió a los gallegos el tradicional mensaje de fin de año apelando a la unidad y al diálogo «para non estragar nin dispersar esforzos e afrontar os grandes retos que comporta o mundo global». Pérez Touriño echó mano de las palabras de Al Gore para asegurar que a escala gallega «tamén existen verdades incómodas relacionadas coa ordenación do territorio e do medio ambiente» que a su juicio «precisan consensos globais e xenerosos nas distintas opcións políticas e dos distintos territorios».

El presidente de la Xunta empezó su mensaje rindiendo homenaje a los emigrantes y reservando para ellos «un recoñecemento especial [...] porque foron eles quen tenderon pontes que proxectan Galicia ao exterior e abriron os poros da nosa terra a todos os ventos e acentos culturais». En la misma medida, consideró que Galicia «está obrigada a ser un país aberto e hospitalario» con los inmigrantes que llegaron en busca de oportunidades.

A la hora del balance del año transcurrido, Pérez Touriño aseguró que los gallegos «imos por bo camiño», porque el 2007 fue «un ano de estabilidade e de progreso»; el primer caso lo concretó en el ámbito institucional y social. El progreso lo remitió el presidente de la Xunta bipartita al ámbito del empleo, porque la población activa superó la cifra de 1.300.000 personas, y al de los derechos de las personas dependientes «a seren atendidas nas súas necesidades»; de las mujeres «a traballar nas mesmas condicións que os homes»; de los pacientes «a unha segunda opinión médica e novas prestacións do sistema de saúde»; de las familias «á gratuidade dos libros de texto»; dos pensionistas «a un complemento das súas pensións non contributivas»; y de las víctimas de la violencia doméstica «a contar con asistencia e axuda económica». El progreso también lo ciñó Touriño a la configuración del territorio «como espazo para vivir, convivir, e preservar», a la potenciación del sistema educativo y del espírito innovador, si bien «non convén durmirse, porque Galicia é unha obra en permanente construción».