Una fallecida en Silleda eleva a 265 los muertos en la carretera en el 2007

La Voz

LUGO CIUDAD

02 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Galicia finalizó el 2007 con un muerto más en las carreteras que en el 2006: un accidente ocurrido en la mañana del 31 en Silleda elevó a 265 los fallecidos sobre el asfalto, frente a los 264 del año anterior.

Purificación Sánchez Castro, de 45 años de edad y vecina de Carbia (Vila de Cruces), pereció a consecuencia de la colisión frontal entre la furgoneta que conducía, una Mercedes Benz con placas PO-7333-AS con la que hacía el reparto de pan, contra un camión MAN, con matrícula 0580-CTX. El accidente se produjo poco después del mediodía, en una carretera secundaria que une Bandeira con la N-640 en Chapa (Silleda), en un cambio de rasante en un vial cuya anchura es insuficiente para el paso de los dos vehículos; la violencia del golpe motivó la intervención de los bomberos de Deza-Tabeirós para excarcelar a la mujer, que falleció en el acto. Un helicóptero del 061 desplazó al conductor del camión, José Luis F.?M., al Hospital Clínico de Santiago.

Por otra parte, dos jóvenes, vecinos de Outeiro de Rei, resultaron heridos al salirse de la calzada su turismo. El vehículo chocó contra una barrera metálica de seguridad. El accidente ocurrió sobre las cuatro menos cinco de la madrugada de ayer, en la N-VI, en el municipio de Lugo, a la altura del kilómetro 506. Los dos jóvenes heridos son P.?N.?P., de 26 años, conductor del coche, un Seat Córdoba, matrícula 0454-BLX, que circulaba en dirección hacia A Coruña, y J.?A.?G, quien viajaba de acompañante.

Fallaron las previsiones

Los 265 fallecidos del 2007 -se contabilizan las muertes ocurridas dentro de las 24 horas posteriores al accidente- echaron por tierra las previsiones de reducir los fallecimientos en las carreteras gallegas. A pesar de que descendieron en un 10% los muertos en accidentes de coches y camiones, el notable repunte de atropellos y siniestros de motocicletas han lastrado el trabajo encaminado a frenar la siniestralidad. Un dato positivo es que la Nochevieja, con miles de desplazamientos y el exceso en el consumo de alcohol, finalizó sin víctimas mortales.

A pesar de los esfuerzos -mayor presencia policial en las carreteras, eliminación de puntos negros y campañas de prevención, entre otros-, las cifras de muertes no descendieron. Según los expertos, el tiempo seco ayudó a incrementar la presencia de motoristas en las carreteras y, con ellos, una mayor probabilidad de sufrir accidentes. Motoristas y atropellados sumaron en el 2007 un total de 106 fallecimientos. Los atropellos, que cada año matan a unas 50 personas en Galicia, son otra de las asignaturas pendientes para tratar de reducir la siniestralidad.