Touriño antepone la inversión a los modos de la ministra

La Voz

GALICIA

21 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente de la Xunta realizó ayer una elocuente diferenciación de la actitud personal de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y de los compromisos inversores con Galicia durante su mandato. A preguntas de los periodistas sobre el rechazo de PSOE y BNG a la moción de reprobación de la ministra presentada por el PP en el Parlamento, Touriño defendió que su preocupación como responsable de la Xunta es «que cheguen a Galicia os recursos que necesitamos», con independencia «das avaliacións de modos e maneiras».

Touriño volvió a contrastar el esfuerzo inversor realizado por el actual equipo de Fomento en Galicia con la asignación presupuestaria que recibió en las etapas de Arias Salgado y de Álvarez Cascos, al que, recordó, el Gobierno del PP condecoró con la Medalla de Ouro de Galicia pese a su papel en la crisis del Prestige. Subrayó que la comunidad ha pasado de estar en la cola de España en inversión en infraestructuras a asegurarse el 8% del gasto estatal y superar en 30 puntos la media. «Iso é o que conta», resolvió.

Más irónico, Touriño valoró la idea de Baltar de que Feijoo debe foguearse en Madrid con ministro de Fomento. Opinó que «Baltar é un home de intelixencia natural elevada», pero concluyó que siempre se confunde en sus pronósticos. «Terá que foguearse, pero noutro destino», vaticinó sobre Feijoo. Aseveró que el bipartito está desarrollando «cun ritmo razoable» el programa «do cambio e a renovación do país».

Viajes y cenas presidenciales

Touriño mostró su malestar por los ataques del presidente del PPdeG por el incremento en un 13% del personal de su gabinete respecto a la etapa de Fraga. Apuntó que en el Parlamento trató de explicar «sen éxito» que el número de personas de su gabinete directo se mantiene, a pesar de que tiene a su cargo cuatro áreas más que su predecesor. «Non sei que empresa pública con cerca de 90.000 empregados é capaz de manexarse con menos persoal de confianza», indicó. Touriño hiló esa reflexión con una reivindicación de austeridad en el desempeño de sus funciones. Aseveró que vuela por voluntad propia en clase turista, salvo en viajes intercontinentales, y que no frecuenta los «restaurantes de luxo», en clara referencia a los hábitos de Fraga. El PP aludió con sorna a la «austeridade» de Touriño de viajar en primera al extranjero «acompañado dun séquito de vinte persoas». Cifró en 400 millones el coste anual de un gabinete que, objetó el PP, integran 74 personas de confianza.