Portugal obliga a ser residentes a los trabajadores gallegos que cruzan a diario la frontera
GALICIA
Los profesionales sanitarios presentan una demanda contra el Gobierno luso
25 sep 2007 . Actualizado a las 21:34 h.Cruzar a diario en coche la raia para ir a trabajar a las localidades del norte de Portugal que no estén literalmente pegadas a la frontera española puede salir caro, además de correr el riesgo de tener que perder la residencia en España, una situación que afecta a cerca de tres mil gallegos.
Desde que en primavera la Asociación de Profesionales Españoles de la Salud en Portugal (APSEP), que preside el gallego Xoán Xosé Gómez, dio la voz de alarma, la Brigada Fiscal de la Guardia Nacional Republicana ha inmovilizado unos treinta vehículos de otros tantos trabajadores transfronterizos que circulaban por el vecino país con placas españolas.
¿El motivo? El nuevo impuesto de matriculación portugués, que entró en vigor en julio, obliga ahora a todas las personas con contrato de trabajo en Portugal ?a excepción del personal de consulados? a circular con placas portuguesas. Circunstancia que a nivel práctico se traduce en un cambio de residencia para matricular el coche.
En caso contrario, la controvertida norma que aplica unilateralmente Portugal (no tiene reciprocidad para los doce mil asalariados portugueses que a diario vienen a España) prevé sanciones que oscilan entre 300 y 400 euros. Además, la Brigada Fiscal puede requisar la documentación del coche e inmovilizarlo hasta que se regule una situación que puede representar para los españoles un desembolso de hasta el 60% del valor de un coche, cuyo impuesto de matriculación ya abonaron antes en España.
Ayer, la APSEP presentó una demanda en el Tribunal Administrativo de Lisboa contra el Gobierno luso para que derogue una ley «discriminatoria y obsoleta», y ante la falta de una respuesta adecuada de España a 14.000 compatriotas afectados.