Es una hembra adulta de once metros de largo de la que todavía no se han determinado las causas de la muerte.
31 ene 2011 . Actualizado a las 16:32 h.La Sociedad Gallega de Historia Natural (SGHN) tratará de reflotar hoy el cachalote que quedó varado el pasado viernes en la playa de Lume Boo, en la parroquia costera de Doniños, para remolcarlo hasta el puerto exterior de Ferrol.
Allí se le practicarán las pruebas biológicas para determinar las causas de su muerte y conservar el esqueleto completo del cetáceo para exhibirlo en el futuro Museo de la Naturaleza de la ciudad, el primero de Galicia.
Juan Ignacio da Silva, de la entidad ecologista, ha explicado que están realizando las gestiones con el Ayuntamiento para conseguir que un remolcador de la Autoridad Portuaria traslade al cachalote desde la arena de la playa hasta la explanada del puerto ferrolano en las próximas horas.
Da Silva señala que se trata de un operativo «caro y complejo», por lo que las gestiones se retrasan a expensas de que se aclare a qué administración o entidad le corresponde correr con los gastos del transporte.
El cachalote de Lume Boo es un hembra adulta de once metros de largo, la talla máxima para un animal de esta especie, y entre 20 y 24 toneladas de peso.
Según la SGHN de Ferrol, el cetáceo estaba «muy delgado» y su dentadura «muy gastada». Sospechan que el animal, que se alimenta de calamares gigantes, pudo enfermar e incluso tragarse un aparejo de pesca, ya que hallaron marcas de redes en la mandíbula.
Su carne será enviada a una planta específica de tratamiento para procesar esos residuos, y la SGHN se hará cargo del esqueleto.
El cachalote fue avistado por primera vez el viernes, entre las olas, y cuando varó en la playa ferrolana, «prácticamente acababa de fallecer».
La SGHN de Ferrol recibió varios avisos de varamientos de calderones este fin de semana en distintos arenales de la comarca.
El hallazgo de este tipo de cetáceos es bastante habitual en las costas gallegas, aunque las dimensiones de este último cachalote de Doniños son «bastante extraordinarias».
Una vez que haya sido remolcado, le practicarán pruebas biológicas al cetáceo para determinar con mayor precisión su edad, talla y género.
Su esqueleto pasará a los fondos marinos de la entidad, que atesora la mayor colección de huesos de cetáceos de España. Estos fondos se mostrarán al público en el Museo da Natureza de Ferrol, que prevé abrir sus puertas en primavera, una vez concluyan las obras de acondicionamiento de la Casa del Coronel, en Canido, donde se ubicará el futuro museo.