Un ourensano dirige el espectáculo del Circo Price

Pilar Vegas

FERROL

José María Silva pertenece a una saga de artistas circenses y lleva 25 años asentado en Madrid

07 ene 2010 . Actualizado a las 12:16 h.

Uno de los principales espectáculos de circo de Madrid y de España tiene alma gallega. Un espíritu y dirección que lleva por nombre José María Silva, - Churry, cuando salta a la pista-, un ourensano de 48 años miembro de una saga circense y que lleva desde los once transmitiendo lo mejor de sí bajo la lona. Churry es el director artístico del nuevo espectáculo del Teatro-Circo Price, uno de los cinco con presencia permanente en Madrid y que cuenta con actuaciones que están entre las mejor consideradas por la crítica.

Desde principios de diciembre, y hasta el día 15 de este mes de enero, presentan el espectáculo Navidades en el Price . Malabaristas, funambulistas, payasos, números de caballos en libertad, de espectaculares seres de colores como salidos de un cómic, artistas circenses llegados de todo el mundo, desde Rusia a Brasil... todos ellos se suceden durante dos horas bajo la coordinación de Churry y Alejandra Oviedo en una obra a la que su compañía, Alehop, ha dado forma con piezas premiadas en el festival de circo de Montecarlo, uno de los más importantes del mundo.

«Es un espectáculo de emoción, destreza, sorpresa e imaginación, con momentos para la carcajada y la sonrisa», asegura Churry, que quiere huir de aquellas actuaciones que el espectador vivía con el corazón en un puño por la tensión. Es, dice, un espectáculo de circo tradicional renovado, con la intención de trasladar a quien los visite «a un mundo de cuento».

Porque si de algo sabe Churry es de circo, ya que lo lleva en la sangre. Su apellido, Silva, y su origen, Ourense, y el Circo de los Muchachos ya dan muchas pistas. «Sí, mi madre es hermana del padre Silva», que fundó y dirigió el Circo de los Muchachos y la Ciudad de los Muchachos de Benposta, que acabó con una sonada polémica por su gestión. Los inicios de Churry fueron en los «buenos tiempos de Los Muchachos», pero hoy su relación con su tío no es fluida, entre otros motivos, «porque no comparto cómo llevó todo el tema». Churry Silva también se formó en el Institut del Teatre de Barcelona y en 1984 creó Alehop y se instaló en Madrid «porque había que asentarse en algún sitio».

Hoy le gustaría volver a Galicia y crear un circo permanente en su tierra, porque la capital de España, dice, no tiene ese espíritu del circo que él encarna en su espectáculo. Reconoce que vivir en Galicia hoy es difícil aunque, aún sin asegurarlo, espera poder acercar a los gallegos su mundo de fantasía durante este Xacobeo.