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La reforma se ejecutará en fases y la primera incluye el tramo de la carretera de Castilla a los edificios del centro
14 oct 2009 . Actualizado a las 13:59 h.Los obreros de la empresa Comsa comenzaron ayer los trabajos para terminar la superficie de la plaza de España. De forma casi simbólica los operarios empezaron por retirar el polémico acero corten, de aspecto oxidado, que recubre la gran fuente que remata la plaza hacia la carretera de Castilla.
El empleo de ese material, criticado ferozmente por los vecinos, fue uno de los aspectos más polémicos de la plaza proyectada por el anterior gobierno local (PP-IF), que el actual ejecutivo socialista, por entonces en coalición con IU, paralizó de inmediato tras ganar las elecciones municipales del 2007.
La empresa Comsa, la misma que está urbanizando el futuro barrio de O Bertón, tiene un plazo de cuatro meses para finalizar las obras, que podrían estar listas para enero. El concejal de Urbanismo, Ángel Mato, prefirió no dar un plazo concreto y subrayó que «ahora, después de casi ocho años, lo importante es que la plaza quede lo mejor posible y no que esté acabada unas semanas antes o después».
No estará en diciembre
Por el momento la reforma ya arrastra un ligero retraso. Debía haber comenzado en septiembre, de forma que en Navidades los ferrolanos ya podrían transitar por una plaza libre de obstáculos, según afirmó reiteradamente el gobierno local, pero algunas dificultades con la dirección de obra impidieron cumplir ese primer plazo.
El portavoz del PP, José Manuel Rey Varela, criticó ese retraso en el pleno del pasado 24 de septiembre tras constatar «que la plaza está exactamente igual que hace dos años», aunque el gobierno ya había confirmado el inicio de la obra. No habían arrancado los trabajos físicos pero sí el acopio de materiales, contestó el ejecutivo local que reconoce un atraso de 15 días, desde el 1 de octubre, sobre el calendario previsto.
400.000 euros de rebaja
Comsa empleará 1,35 millones de euros para llevar a la práctica el diseño de la superficie del estudio de arquitectura Arat. El presupuesto final de la obra es 400.000 euros más reducido de lo previsto inicialmente.
Además, la empresa incluyó mejoras en cuestión de mobiliario urbano y acabados en su oferta para hacerse cargo del proyecto. Esas propuestas están valoradas en 300.000 euros e incluyen la instalación de paneles informativos, un sistema de megafonía permanente y mejores controles de calidad.
Los planes de la dirección de obra, según las órdenes del departamento de Urbanismo, pasan por iniciar la reforma solo en un fragmento de la plaza: el espacio situado entre la fuente y los dos pequeños edificios centrales de acero corten. Esa parte de los trabajos deberá estar lista en diciembre, señaló Mato.
En próximas fases se intervendrá en la zona entre los citados edificios, a los que se quitará el metal oxidado, y la entrada al subterráneo. También se reformarán las vías aledañas a la plaza para unificar el conjunto, aunque esa tarea no ha sido adjudicada y supondrá ampliar en un 30% el ámbito de actuación.
El objetivo del esquema de trabajo en varias fases diferenciadas es que las obras nunca impidan por completo el paso de peatones por la plaza, ya que los segmentos acabados se abrirán inmediatamente al tránsito.
El gobierno tiene previsto reutilizar todo el material de la plaza que no se empleará en el nuevo proyecto. Así, las antiguas cuatro pequeñas fuentes serán instaladas posiblemente en Esteiro, Más difícil será el encaje de las planchas del polémico acero corten, que todavía no tienen un destino seguro.