El propietario de Enviroil, Amador Castro, ha solicitado a la Seguridad Social un aplazamiento de la subasta que iba a impulsar este organismo para liquidar la deuda que tiene pendiente de abono la empresa por más de 800.000 euros. Responsables de la USTG, que ostentan la representación sindical de la plantilla, aseguraron ayer que la Seguridad Social ya le había concedido un aplazamiento y ahora le ha aprobado uno nuevo, de entre ocho y diez días.
No obstante, la compañía no solo le adeuda a esta administración, ya que, según la organización sindical, mantiene pendiente de pago un total de cuatro millones de euros, ya que entre sus acreedores también figuran bancos, suministradores y los trabajadores.
Mientras, la plantilla, la mayoría de la cual solicitó la rescisión voluntaria de sus contratos, ya que la factoría está totalmente paralizada, está a la espera de que empiecen a celebrarse los juicios por las cantidades salariales que les adeuda el propietario. Las vistas comenzarán la próxima semana, mientras que a partir del día 30 se verán las causas por despido.
El paso del ciclón Klaus por la comarca trajo consigo que parte del tejado de la planta se levantase y la cubierta quedase al descubierto, con el consiguiente riesgo para los trabajadores. La falta de luz en la planta también puede repercutir en un delito de contaminación ambiental, al correr el riesgo de desbordarse una balsa con aguas pluviales y residuos de aceites. La Consellería de Medio Ambiente ha requerido en dos ocasiones la reparación de los desperfectos, que aún no ha sido atendidos.