Medio centenar de aficionados increparon al técnico Juan Veiga cuando abandonó A Malata
FERROL CIUDAD
Un pequeño grupo de aficionados esperó la salida de los jugadores del estadio de A Malata, tras consumarse el descenso de categoría. En la mayor parte de los casos, salvo alguna excepción, fue para animarlos, darles las gracias o canturrear su nombre.
El tono subió cuando salió el entrenador racinguista, Juan Veiga, quien acudió a una llamada de la Radio Galega que montó un set para hacer el programa en directo desde el estadio de A Malata. Sobre medio centenar de aficionados comenzaron a increpar al técnico, al que pidieron su dimisión.
El entrenador llevaba su hija en los brazos y siempre hay algún aficionado especialmente alterado, que quería pedir la dimisión en la oreja del técnico, de ahí que el preparador mugardés pidiera un poco de respeto y calma, lo que caldeó más el ambiente. Su mujer se acercó a coger la hija y se vivió un ambiente un poco tenso.