PP y PSOE se retan a medir sus apoyos en el Congreso tras el 22-M
ELECCIONES GALLEGAS 2009
Los populares descartan la censura, pero exigen una moción de confianza
25 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Gobierno y el PP se retaron ayer a medir las fuerzas con que cuentan en el Congreso tras el hundimiento de los socialistas en las elecciones autonómicas y municipales y la victoria arrolladora del partido de Mariano Rajoy. El día después de que este reiterara ante la cúpula de su partido su exigencia a José Luis Rodríguez Zapatero para que adelante las elecciones, los populares abrieron una nueva vía para forzar la disolución de las Cámaras. Su portavoz Soraya Sáenz de Santamaría instó al presidente a someterse a una cuestión de confianza para demostrar que tiene el respaldo necesario para mantenerse en el poder, después de la histórica derrota en las urnas. «Dado que no tienen la confianza ciudadana, sería el momento para que el PSOE muestre si tiene los apoyos para seguir gobernando con estabilidad», aseguró.
Rechazo inmediato
Sáenz de Santamaría subrayó que el Gobierno, y más después de su pérdida de poder autonómico y municipal, carece de «programa, de proyecto, de apoyos y de confianza» ante los ciudadanos, lo que es preocupante por las repercusiones que puede generar en los mercados. «Para nosotros es clave el cambio de Gobierno», sentenció.
Su homólogo del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, contestó de forma inmediata. Rechazó de plano que el Ejecutivo se someta a una cuestión de confianza y retó al PP a que «si quiere acabar con el Gobierno» presente una moción de censura. «A ver quién, aparte del Partido Popular, votaría a Rajoy y el programa oculto, muy antisocial, que no se atreven a exponer», ironizó. Alonso insistió en que su partido tiene suficientes apoyos para garantizar la estabilidad, que hasta el momento le proporcionan el PNV y Coalición Canaria. Y dijo que en los próximos días y semanas se verá que es así.
La moción de censura comporta que quien la promueve debe proponer un candidato alternativo a la presidencia del Gobierno que debe exponer su programa. Para ganarla es necesario lograr la mayoría absoluta de la Cámara. Por el contrario, la cuestión de confianza la plantea el propio Gobierno sobre su programa o una declaración de política general y basta con la mayoría simple de los diputados para que se la otorgue.
Antes de que hablara la portavoz popular en el Congreso, la secretaria general, María Dolores de Cospedal, dejaba abierta la puerta a presentar una moción de censura, al mostrarse partidaria de «cualquier solución que permitiera anticipar las elecciones» y dispuesta a «dialogar con todos los grupos políticos». Pero expresó las dificultades que entraña lograr los apoyos para que saliera adelante, ya que tendría que contar con otros partidos (PNV, ERC y BNG), ya que aunque CiU se decidiera a apoyarla con eso no bastaría. Mariano Rajoy ha expresado reiteradamente que la moción de censura es una pérdida de tiempo si no hay posibilidades de ganarla.
Deslegitimado
El PNV, que es el socio preferente que da estabilidad al Gobierno, aseguró ayer que este ha quedado deslegitimado en las urnas, aunque hacía una lectura en clave vasca. Su portavoz en el Congreso, Josu Erkoreka, advirtió ayer de que los resultados del domingo «han deslegitimado» al lendakari Patxi López en la misma medida que a Zapatero. «Como vasco que soy me pregunto si [López] debe continuar porque las urnas también lo han deslegitimado a él de forma abrumadora», señaló.
Izquierda Unida e ICV son partidarios de agotar la legislatura siempre y cuando sirva para dar un giro hacia la izquierda, pero si es únicamente para «preparar el terreno» al PP será un camino «lleno de esperanza». El diputado Gaspar Llamazares criticó a los populares por pedir al Gobierno que plantee una cuestión de confianza en lugar de presentar la moción de censura.