El PSOE pierde el poder en 14 capitales de provincia

redacción / la voz

ELECCIONES GALLEGAS 2009

25 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Lo del 2007 parecía más un pacto, un reparto equitativo, que el resultado de unas elecciones. Hasta ahora, PSOE y PP gobernaban casi en el mismo número de capitales de provincia: los socialistas mandaban en 24 y los populares tenían el bastón de mando en 23. Pero el equilibrio se rompió el domingo pasado. La balanza basculó abruptamente hacia la derecha, y de las 50 ciudades de cabecera, los populares atesoran el poder en 34 (31 con mayoría). Los socialistas han quedado relegados a 10. Y eso, siempre que fructifiquen pactos de gobierno con otras formaciones: Lugo, Ourense, Palencia, Segovia, Soria, Huesca, Lérida, Toledo, Cuenca y, con suerte, en Zaragoza.

A la espera de conocer el desenlace del gobierno local zaragozano, que se debate entre un tripartito encabezado por el socialista Belloch o una mandato en minoría del popular Eloy Suárez, Vigo -también pendiente de un pacto con el BNG- sería la ciudad más poblada que tendría el PSOE en sus manos.

Las pérdidas más importantes

Si en el mapa de comunidades, los del puño y la rosa solo atesoran Andalucía, el País Vasco y Extremadura (si IU así lo quiere), en el de capitales provinciales el azul popular les arrebata los bastiones más poblados, como Málaga, Sevilla, Palma de Mallorca y A Coruña, todas también socialistas por tradición. A manos de los nacionalistas pierden también Barcelona, que llevaba 32 años bajo mando del PSOE, y persiste la incógnita de San Sebastián, donde Bildu podría imponerse si los socialistas no consiguen socios.

A la sangría de las ciudades se unen otros enclaves menos poblados, pero capitales de provincia al fin y al cabo. Es el caso de León, Logroño, Teruel, Tarragona y Gerona. El PSOE solo consigue arrebatar al PP un gobierno local: el de Cuenca, donde amarró la mayoría absoluta. La pérdida de poder institucional del PSOE trasciende los ámbitos municipal, autonómico y provincial. Corre más que el riesgo de perder la presidencia de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), una institución que, desde su creación, en 1981, solo ha estado en manos populares durante 8 años (de 1995 al 2003). Dado el reparto que salió de las urnas el 22-M, todo apunta a que en noviembre, cuando la FEMP se renueve, el paréntesis se abra de nuevo para que mande el PP.