El Parlamento creará una comisión para investigar el caso de la agente electoral
ELECCIONES GENERALES 2008
El Parlamento gallego abrirá una comisión de investigación, a instancias del Partido Popular, para aclarar el caso de la supuesta agente electoral del PSOE, María Isabel Blanco, que habría viajado a Argentina con fondos públicos, para captar votos entre la diáspora. Los socialistas aceptaron su creación por «decisión do presidente» de la Xunta para tratar de despejar dudas «de raíz» sobre el uso de la Administración como «mercadeo de votos». Emilio Pérez Touriño declaró después que desea que esa comisión «contribúa a despexar calquera alarma, que está sendo torticeiramente xerada».
Socialistas y nacionalistas insistieron además en la necesidad de investigar otras presuntas anomalías de la época del PP, como «cocidos e sardiñadas», y el caso del cheque entregado por los conservadores a un centro gallego de México en un viaje de Feijoo.
El portavoz parlamentario socialista, Ismael Rego, calificó de «patraña» la «trama», que consideró montada sobre una «miseria humana». Rego aseguró que Blanco fue a Buenos Aires a acompañar a una prima que sufre «invalidez». Explicó que el billete responde a un convenio con Iberia de la época de Fraga, que se usa para sufragar situaciones de emergencia de emigrantes, pero sin cargos para la Administración.
El PP gallego, con el diputado Antonio Rodríguez Miranda al frente, consideró «feitos probados» que la Xunta «pasou un billete a unha axente electoral», que realizó como tal varias visitas, en Buenos Aires. Defendió también que la secretaria de Emigración del PSOE y diputada, Marisol Soneira, actuó de intermediaria y la supuesta agente llevó «material para repartir» a personas que «poden acreditar esta visita».
El diputado popular exhibió un contrato laboral de María Isabel Blanco suscrito con el sindicato Unións Agrarias, por importe de 1.000 euros, en el que se especifica que trabajaba para una asociación de viticultores de Ourense, según la documentación de Rodríguez Miranda, quien aseguró que se han usado «subvencións de Traballo para un fin non correcto».
Por su parte, el portavoz del BNG, Carlos Aymerich, propuso la reforma urgente del voto emigrante y puso en duda que tengan derecho a sufragio todos los 326.000 gallegos del exterior. La tesis de Aymerich fue que Blanco actuó supuestamente de «axente doble». Tenía información «suculenta» y «o PP comprouna» para formular la denuncia. La presunta agente, analizó, es de la «escudería» del alcalde socialista de Vimianzo, que ahora tiene dificultades con el PSOE, circunstancia que relacionó con la denuncia de María Isabel Blanco.