Llamazares anuncia su retirada tras el fracaso de la coalición

M. M.

ELECCIONES GENERALES 2008

10 mar 2008 . Actualizado a las 04:10 h.

El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, asumió ayer el «fracaso» de su formación en las elecciones y anunció que no se presentará a la reelección como coordinador general. En su comparecencia en la sede central del partido en Madrid, adelantó que convocará próximamente la celebración de una asamblea federal para elegir al nuevo líder del partido. Aseguró también que le debe a su organización un próximo tiempo «de estímulo» y de «impulso» y no de «debate» sobre si continuará en el cargo.

Durante su intervención, que duró apenas diez minutos, Llamazares habló de un «mal resultado sin paliativos» y achacó esta situación a la «injusticia» del sistema electoral, que «discrimina» a la tercera fuerza política del país en número de votos y al «tsunami bipartidista». En opinión del todavía coordinador general de IU, la campaña electoral, «claramente bipartidista», polarizada por los dos debates cara a cara mantenidos por los líderes de PSOE y PP, ha hecho «un flaco favor a la democracia y a la pluralidad política de España».

Pese a asumir el fracaso, el líder de la federación quiso dejar claro que Izquierda Unida como «proyecto» no ha fracasado, sino que «sigue viva» y pretende «revitalizarse» a lo largo de los próximos meses.

Declive

El declive sufrido por Izquierda Unida en las dos últimas elecciones (los 21 diputados de los comicios de 1996 acabaron reducidos a solo cinco en el 2004) alcanzó ayer su punto álgido con la desaparición de su grupo parlamentario. La formación ha perdido tres escaños -el que tenía por Valencia, que fue a parar a manos del PP, uno en Barcelona y otro en Madrid- y solo tendrá dos representantes en esta décima legislatura. Uno por Madrid, el del propio Gaspar Llamazares y dos por Cataluña, donde concurre conjuntamente con ICV. En Asturias, donde hasta las elecciones del 2004 había contado históricamente con un diputado, tampoco ha logrado recuperar su peso

Con todo, Izquierda Unida sigue siendo la tercera fuerza política en votos, con 953.585, el 3,81% del total, con el 98,68% escrutado. En el 2004 obtuvo 1.284.081 sufragios (el 4,96% del total).

Además de verse perjudicada por el sistema de reparto de escaños que establece la Ley D'Hont, la coalición ha acusado, como ya ocurrió en el 2004, el voto útil, que en última instancia habría ido a parar al PSOE. La pérdida de fuelle de la formación hay que atribuirla a la bipolarización entre los dos grandes partidos.

Las ambiciones de Llamazares en estos comicios pasaban por la obtención de un resultado que convirtiera a la coalición en socio imprescindible para gobernar y, por lo tanto, le otorgase a él un puesto en el nuevo Ejecutivo.

Revitalización

Para el todavía líder de Izquierda Unida la próxima asamblea de la formación, de la que saldrá elegido su sucesor, deberá servir para la «participación», el «relanzamiento» y la «revitalización» de un «proyecto imprescindible para la sociedad».