Barberá defiende a la clase política en su toma de posesión

EFE

ESPAÑA

El acto ha contado con la presencia del president de la Generalitat, Francisco Camps, a quien Barberá ha agradecido su «amor por Valencia».

11 jun 2011 . Actualizado a las 17:05 h.

La reelegida hoy alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha hecho, en su discurso de investidura, un alegato a favor de la clase política, que, según ha dicho, es la primera interesada en «alzar la bandera de la regeneración de la vida pública», aunque rechazando «la malicia, el insulto y la falta de respeto».

Barberá, elegida con los veinte votos de su grupo municipal para afrontar su sexto mandato municipal consecutivo -el quinto con mayoría absoluta-, ha hecho así, al final de su intervención, una alusión indirecta a las reivindicaciones del movimiento del 15-M que se concentra frente al Ayuntamiento con pancartas contrarias a los políticos en general y a la alcaldesa en particular.

«Reclamo la grandeza y la dignidad de la política», ha señalado la regidora popular para reconocer que quienes se dedican a ella habrán de esforzarse «más si cabe en ser ejemplo de ética, en la pedagogía de los valores democráticos y en la demostración permanente de rectitud en nuestros comportamientos democráticos, austeros, institucionales y constitucionales».

En un solemne acto que ha contado con la presencia del president de la Generalitat, Francisco Camps, a quien Barberá ha agradecido su «amor por Valencia», la nueva Corporación municipal -formada por PP, PSPV (con ocho concejales), Compromís (tres) y Esquerra Unida (dos)- ha quedado constituida en medio de un amplio dispositivo policial.

Varias dotaciones del Cuerpo Nacional de Policía mantienen rodeado el edificio consistorial desde primera hora de la mañana ante la presencia de dos centenares de simpatizantes del movimiento 15-M que protagonizan una sonora cacerolada que ha podido ser escuchada en varias ocasiones dentro del Ayuntamiento.