Aena y sindicatos logran un pacto que aleja el paro en los aeropuertos

César Calvar MADRID / COLPISA

ESPAÑA

El preacuerdo deberá ser refrendado por los trabajadores del ente público

17 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

No habrá huelga en los aeropuertos en Semana Santa. Esa es la voluntad expresada por CC.OO., UGT y USO, que a las seis de la madrugada de ayer firmaron con Aena un preacuerdo que, a falta de ser ratificado en referendo hoy por los empleados de la gestora de los aeródromos, ahuyenta la perspectiva de un conflicto que amenazaba con paralizar las terminales en las próximas vacaciones de abril y en las fechas claves para el turismo estival. Respiran el Gobierno, que quería evitar a toda costa otro caos como el provocado por los controladores; el sector turístico, que temía una hecatombe de cancelaciones; y los ciudadanos que pensaban volar en esas fechas.

Tras más de 17 horas de negociaciones intensas, que estuvieron a punto de romperse al filo de las cuatro de la madrugada, llegaron a un preacuerdo que recoge la práctica totalidad de las demandas planteadas por los sindicatos en lo laboral. Porque en el ámbito estrictamente empresarial, los tres sindicatos (representan el 85% de la plantilla) mantienen intacto su rechazo frontal al plan del Gobierno de privatizar el 49% de la compañía. «Error» y «disparate» son solo algunos de los términos usados por las centrales para calificar la decisión.

Pero en lo que afecta al empleo, el Gobierno cedió a todas las demandas sindicales con tal de evitar la huelga. El acuerdo garantiza los puestos de trabajo de las plantillas de Aena, Aena Aeropuertos S.?A. (la sociedad mercantil creada por el Ejecutivo como primer paso para privatizar el 49% del ente público), las filiales que puedan constituirse en el futuro y las concesionarias que se harán cargo de la gestión de las dos principales terminales de la red: Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat. El futuro de los 2.800 empleados que pasarán a depender de las concesionarias era el escollo. La solución permite a estos trabajadores mantener su estatus, y los blinda ante cualquier tentación de sus nuevos patronos de ajustar plantillas. Según el Ministerio de Fomento, el acuerdo fija un número mínimo de empleados para cada aeropuerto concesionado y establece que «cualquier alteración de dicha plantilla mínima deberá ser autorizada por la sociedad de seguimiento de la concesión previa consulta a los sindicatos».