Ángel Gabilondo contradice a Rubalcaba y se muestra partidario de hablar en público de la banda terrorista
02 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Rodríguez Zapatero quiere quince portavoces, tantos como ministros. La consecuencia de tanta diversidad es que rápidamente aparecen las contradicciones. El ejemplo de ayer lo protagonizó el responsable de Educación, Ángel Gabilondo, que abogó por hablar abiertamente de ETA. Una apuesta por la transparencia que choca abiertamente con la advertencia contra la verborrea lanzada el pasado viernes por el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, quien, al término del Consejo de Ministros, se quejó de que hay «muchas, demasiadas» declaraciones sobre la banda terrorista.
Rubalcaba atribuía el exceso de ruido al PP, pero ayer fue su compañero Ángel Gabilondo quien dijo que se debe hablar públicamente de ETA, si bien precisó que «lo que no podemos es quizá andar hablando de fechas, generando estados de ánimo, abriendo expectativas». Se refería a la proliferación de informaciones en las que se habla de la proximidad de un final de la violencia. Unas esperanzas que no se corresponden con la realidad, según los servicios de información de la policía.
Coches calcinados
En un informe de la Comisaría General de Información entregado la semana pasada al Gobierno, y al que ha tenido acceso Radio Nacional, la policía advierte de que la banda terrorista mantiene su actividad normal en Francia y está aprovechando la tregua que anunció el pasado 5 de septiembre para reorganizarse. Además, mantiene la campaña de extorsión a empresarios vascos y navarros, según han confirmado también fuentes de las organizaciones empresariales. Y aunque ha reducido el número respecto al año pasado, sigue robando coches en el país vecino para moverse, pero también para entrenarse. De ahí que hayan aparecido numerosos vehículos con impactos de bala y calcinados, ya que los etarras les prenden fuego para evitar dejar huellas.
Una actividad muy alejada del cese de la violencia, como se encargó de destacar ayer el presidente del PNV, Íñigo Urkullu, quien dijo que su partido trabaja con la hipótesis de que ETA no se plantea dejar las armas.