El rival del regidor que impuso la «dictadura perfecta»

La Voz

ESPAÑA

Santiago Mainar fue arrestado el 2 de febrero del 2007, diez días después del crimen. El detenido, guarda forestal y ganadero, era el rival político natural del alcalde, Miguel Grima, en el Ayuntamiento, pero sus diferencias iban más allá de las siglas de un partido y eran conocidas por todos los habitantes de la pequeña localidad oscense. La gestión del fallecido había levantado numerosas críticas entre sus vecinos, que se quejaban de que el alcalde no permitía el paso a su ganado, les impedía censarse o gravaba en exceso las actividades ciudadanas, entre otros motivos.

El enfrentamiento entre el fallecido y Mainar los había llevado ante los tribunales en numerosas ocasiones por distintos litigios, por eso a los faguenses les costaba creer que Mainar, una persona que llevaba años peleando en los juzgados con Grima, intentando resolver sus problemas por la vía legal, terminase asesinándolo a tiros. El propio Santiago Mainar, en unas declaraciones efectuadas a este periódico en enero del 2007, comentó que «no asesina quien, como nosotros, eligió la vía legal para defenderse». El sospechoso solía lamentarse, cuando Grima ejercía de alcalde, de que en un sistema como el de Concejo abierto, como el que regía en Fago, que debería permitir una actividad democrática, fuese la «dictadura perfecta».

En el escrito que el detenido envió desde prisión al periodista Ramón J. Campo, Mainar continúa sosteniendo su postura contra la gestión de Grima en Fago y explica que una de las razones que lo llevaron a autoinculparse fue su «deber como ciudadano occidental y libre». Por su parte, su defensor, Marcos García Montes, afirma que la autoinculpación fue «consecuencia de la presión mediática» y mantiene en que «fantaseó en su declaración y sacó todos los detalles de los medios de comunicación que cubrieron el suceso», que había levantado una gran expectación mediática.