Los socialistas exigen al líder del PP que presente «disculpas oficiales» al Ejército por sus declaraciones
12 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Mariano Rajoy habló durante media hora, pero el titular se lo ganó por lo que dijo antes, cuando creía que solo Javier Arenas lo estaba escuchando. «Mañana tengo el coñazo del desfile [de las Fuerzas Armadas]. En fin, un plan apasionante», dijo mientras charlaba distendidamente con el vicesecretario general de política autonómica y local del PP.
La frase se le escapó en la clausura de la Unión Interparlamentaria Popular, que reunió en A Coruña el viernes y ayer a 300 miembros del PP. El acto lo abría Ana Mato. Y justo antes de que esta empezase a hablar fue cuando Rajoy se confesó a Arenas. Se da la circunstancia de que tanto el audio como el vídeo los servía el PP, que impidió el acceso de la prensa a la sala de reuniones.
Una hora después del acto, el líder popular emitió un «comunicado personal» en el que califica la frase como «una expresión coloquial propia de una conversación de ámbito privado que ha trascendido de ese ámbito al público». «Para despejar cualquier duda o mala interpretación, quiero reiterar mi postura ya conocida de máximo respeto, afecto y apoyo a nuestras Fuerzas Armadas, así como a la celebración de la Fiesta Nacional», añadió Rajoy, que hoy acudirá en Madrid al desfile presidido por los Reyes. En el comunicado anima «a todos los españoles, otro año más, a celebrar con entusiasmo la fecha que nos recuerda nuestra convivencia en común». El pasado año, antes del desfile militar, grabó un vídeo en el que llamaba a los españoles a que «manifiesten con franqueza» su orgullo patrio.
Cuando el líder del PSOE dijo «nos interesa que haya tensión» al término de una una entrevista en Cuatro en campaña electoral, Rajoy interpretó aquella frase captada en teoría fuera de micrófono como «el desenmascaramiento de Zapatero». Así que el PSOE no desaprovechó la ocasión de devolvérsela al presidente popular. «Últimamente las cuestiones de Estado le dan mucha pereza y le resultan un coñazo», ironizó la secretaria de Organización socialista, Leyre Pajín. El portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Defensa, Jesús Cuadrado, exigió que presente «disculpas oficiales» a las Fuerzas Armadas. La Asociación de Militares Españoles también lamentó las palabras de Rajoy, al que acusó de no mostrar nunca afectividad a las Fuerzas Armadas.
Antes de asistir a la reunión, el presidente popular se dio un inesperado baño de masas al pie de la torre de Hércules. Su visita, un signo de apoyo a la candidatura del faro a patrimonio mundial, coincidió con sendas excursiones de Murcia (donde su partido obtuvo en las generales un 61% de los votos) y Extremadura (uno de los graneros electorales del PSOE). Se acercaron fieles de una y otra comunidad, que le pidieron besos y fotos. Una extremeña le reprochó lo poco que iba por su comunidad. Una murciana fue la más contundente: «Mariano, a ver si nos sacas de estar mier...».