«Queremos evitar que ninguna empresa que quiera instalarse se quede sin suelo», dice Boné, al frente del IGVS desde el 2009.
-¿Cómo afecta la crisis a las ventas?
-No sé la alegría de hace unos años, pero no son tan malas. Hay un goteo constante, tanto en el interior como en la costa. Se vende, pero no se ven naves. Ocurre en As Gándaras, en Lugo, donde las ventas van muy bien, pero la construcción de naves lleva un proceso.
-¿Cuestión de precios?
-La ley no autoriza a bajar los precios, ni el IGVS ni Xestur pueden hacerlo. Lo que sí puede hacer la Administración es subvencionar proyectos, como con los planes Impulsa
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-El plan de ordenación de áreas empresariales prevé más suelo.
-El plan ha identificado que las principales necesidades futuras estarán en el eje A Coruña-Santiago-Vigo. No es que se necesite suelo ya, es una previsión.
-¿Cómo se gestionará la demanda?
-En marzo empezará a funcionar el registro de demandantes. Quien quiera instalarse podrá reservar su suelo con una aportación de un euro por metro cuadrado. Podrá obtener bonificaciones y tendrá preferencia al elegir parcelas. Si el proyecto no se ejecuta en plazos, en un año habrá devolución con intereses.