Padres y hermanos de los asesinados en Dornelas aceptan el fallo judicial

La Voz

LALÍN

Los abogados de las acusaciones particulares que representan a los padres y los hermanos de los dos arousanos asesinados a tiros en Dornelas coincidían ayer en su análisis de la sentencia que condena a dos de los imputados: José Ramón Rey Docampo y Juan José Bértolo Ferreiro a 36 años y nueve meses de cárcel, 35 años de ellos por los asesinatos de Víctor Manuel González Silva y Santiago Mondragón Paz, y a tres años de prisión al tercero de los acusados, Carlos Montoto Sanmartín, acusado de encubrir los crímenes.

Ambos abogados se mostraban satisfechos con las penas impuestas y anunciaron que no recurrirían la sentencia. Alberto Torreiro, que representa a la madre y el hermano de Santiago Mondragón, apuntó ayer que «la sentencia es impecable y muy técnica». En ese sentido explicaba que «estaba claro que Carlos Montoto fue solo encubridor, aunque sí bien es verdad que a lo mejor podíamos pensar que podía saber lo que iba a pasar, pero quién sabe».

Alberto Torreiro significa que la prueba fue bastante concluyente y alabó el trabajo realizado por el magistrado de la sección segunda de la Audiencia de Pontevedra, José Juan Barreiro Prado. El letrado apuntaba que visto la intención de los abogados de la defensa de apelar señaló que lo que sí harían era una vez transcurran los diez días de plazo y les den traslado de las apelaciones las recurrirán solicitando su impugnación. En cuanto a las indemnizaciones recuerda que los tres condenados fueron declarados insolventes.

Por su parte otra de las acusaciones particulares ejercida por el abogado Arximiro Soliño, que representa a los padres y la hermana de Víctor Manuel González Silva, anunció ayer que «aceptamos totalmente a sentenza e non vamos a recurrir». En cuanto a la petición de pena para Carlos Montoto indicó que «a coartada é perfecta e cuadrada polo que hai que pensar que é certa».

Discrepancias

Carmen Ventoso, la letrada que defiende los intereses de la mujer y la hija de Santiago Mondragón Paz, explicó ayer que la decisión de recurrir queda de momento en manos de su cliente. No obstante esta abogada apuntaba ayer que «yo acato lo que dice la ley, pero considero que el que va varias veces a un sitio para mover un cadáver y encubre dos delitos de asesinato es tan culpable como el que aprieta el gatillo».

Esta abogada discrepa con la pena que le fue impuesta a Carlos Montoto, aunque reconoce que es la que marca la ley para un encubridor. Ventoso se mostró muy satisfecha con el fiscal del Juzgado de Lalín que pese a las reiteradas peticiones de libertad por parte de su abogado para Carlos Montoto a lo largo de los casi cuatro años que duró el proceso lo mantuvo en prisión.

En cuanto a las indemnizaciones, Carmen Ventoso, recuerda que su clienta perdió a su marido al poco tiempo de casarse y su muerte la dejó con una niña de año y medio. «Para ella _ dice_ el dinero no es importante, porque ninguna cantidad va a conseguir que vuelva a tener a su marido y que su hija tenga un padre. Nadie se lo va a devolver». Lo que se busca, alega, es que se haga justicia. La letrada, a diferencia de las otras dos acusaciones particulares, no tiene claro que la coartada de Carlos Montoto fuese cierta del todo y siembra la duda sobre algunos testigos, entre ellos la mujer que declaró que había estado con Bértolo la tarde de autos. Hubo algún testigo que falló en la vista. No pudo declarar una mujer brasileña de un club con la que Rey supuestamente estuvo ese día. Esta sí había declarado en el juzgado con anterioridad, pero cuando se celebró el juicio estaba ilocalizable, algo que lamentó el abogado de Rey.