Milo Abelleira: «Nadie va a estar a disgusto. Si alguien se quiere ir, que lo haga»
PONTEVEDRA CIUDAD
Milo Abelleira solo pide que las lesiones respeten a sus jugadores. Desea encontrar solidez en el año 2012, una solidez que nunca pudo trasladar al equipo titular motivado por los problemas de salud en el plantel granate.
-La primera vuelta ha concluido. ¿Qué valoración hace del papel que protagonizó el Pontevedra?
-Creo que todo se puede dividir en tres fases. Una en la que estuvimos bien a nivel de puntuación y de partidos, con esa racha de siete ganados consecutivos. Otra en la que no se pudo ganar en cinco encuentros y, la tercera y última, en la que se ganaba, se empataba y se perdía. No es una valoración buena.
-¿Es un Pontevedra de rachas?
-Sí, son rachas distintas. Nos falta regularidad para estar entre los cuatro primeros.
-¿Qué necesita la plantilla? Es el momento de escribir esa carta a los Reyes Magos.
-Primero, y antes que nada, necesitamos un poco de respeto a las lesiones, sobre todo, en la línea defensiva. En ese sentido, también esperamos la recuperación de Caco, que lleva toda la temporada con problemas. Queremos salud deportiva en el ámbito de las lesiones.
-¿Algún refuerzo?
-No nos vendría mal un refuerzo en el ataque de la banda derecha. Un jugador de banda sería ideal, de lo contrario, toca seguir tirando del juvenil, puesto que alguno del filial ya tuvo esa oportunidad. Es una pena sacarle futbolistas al juvenil. Llevan un campeonato bueno y tienen la ilusión de quedar entre los tres primeros, lo que le permitiría disputar el campeonato de copa, que es bastante bueno.
-Una plantilla a su medida que no arranca. ¿Se arrepiente de haber fichado en el Pontevedra?
-No, arrepentido no. Estoy seguro de que con estos jugadores el equipo estará ahí arriba. Lo que necesitamos es ser regulares en la segunda vuelta. Tampoco me arrepiento de haber fichado a los jugadores que traje, independientemente si alguno está enfadado porque no juega, o lo hace poco. Aquí nadie va a estar a disgusto, y si alguien quiere irse, lo puede hacer, como ya sucedió. Se trata de competir lo mejor posible y estar enfocado en ganar partidos.
-Usted había insistido en vestir a Maikel de granate. ¿Fue duro verlo abandonar su disciplina?
-La relación fue normal. Para contratarlo, se necesitó mucho tiempo de trabajo, muchas conversaciones con él, con su mujer. Fueron conversaciones durante casi un mes. Quería estar cerca de su familia, y al ver que en lo deportivo contaba poco, decidió irse. La relación con el Pontevedra se rompe por esos motivos.
milo abelleira técnico del Pontevedra