Tiempo para los héroes de la película

Arturo Ferraces

SANTIAGO

03 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El miércoles se perdió una batalla, pero la guerra sigue bien encaminada. La fortaleza con la que se empleó el Burgos en defensa (la que los árbitros le permitieron), los múltiples contactos, agarrones, sobre todo a jugadores sin balón que utilizó (los que los árbitros le permitieron), unido a su ambición e intensidad en el rebote ofensivo, y la aparición de dos desaparecidos en combate (Downs y Lorant), permitieron al equipo de Casadevall apuntarse su primer enfrentamiento en casa.

La buena salida del Obradoiro debe ser el espejo en el que mirarse, ya que un buen trabajo del rebote defensivo frente a un equipo agresivo puede dar muchos puntos en transición.

En ataque de media pista, la dificultad para pasar el balón con comodidad, y los múltiples bodycheck (ilegales) usados por la defensa burgalesa consiguen que la fluidez no aparezca. La atención que generan Corbacho y Tuky de sus defensores y no defensores, antes de recibir el balón, debería permitir al resto de jugadores obradoiristas romper en uno contra uno con decisión hacia canasta, aunque es verdad que tal vez en la plantilla de Moncho Fernández no exista un especialista en ese aspecto. De todas maneras, Andrés, Oriol, Kendall y Feliu podrían cobrar faltas o canastas, a poco que fueran más agresivos en estas situaciones.

Hay que acostumbrarse al nivel físico permitido por los árbitros, y en lo que va de serie el contacto a jugadores con balón está muy castigado, en comparación al resto de jugadores.

Hoy toca otra batalla, y todo indica que, de nuevo, en el parqué de El Plantío volverá a verse una guerra de guerrillas en la que la intensidad, agresividad y dureza mental marcarán otra vez el partido.

Pero esto es una final, la ACB está en juego, y los héroes de la película deben aparecer para ofrecernos un feliz final.