Lo dice De Lucas, pero todos sus compañeros lo piensan. El Celta todavía puede ascender directo, pero para eso debe ser otro en los partidos que juega como local. Ha sido en su campo donde el cuadro vigués ha estropeado hasta ahora sus opciones de lograr una de las dos primeras plazas. Por eso, ayer el futbolista catalán insistió en la importancia de que varíen sus números cuando les quedan cinco partidos por jugar en casa de los ocho que les restan de Liga.
«Fuera tenemos los mejores números de la categoría, pero en casa son de mitad de la tabla. Es ahí donde hay que incidir, porque tenemos partidos suficientes en casa para pelear por todos los puestos. Hay que ganar después de tanto sin hacerlo», comentó De Lucas. En su opinión, no es momento de ver lo que hicieron antes bueno o malo. «Ahora no importa mucho lo que hayas hecho sino lo que puedes llegar a hacer. Este partido no va a ser fácil pero somos favoritos. Jugamos en casa y tenemos que pelear por estar arriba». Una de las cosas que más les ha pesado es empezar por detrás en el marcador. «Nos ha pesado muchísimo empezar los partidos por detrás porque nos entran ganas de empatar nada más encajar el gol».
Sobre la tensión que puede tener la Ponferradina esta semana, siendo el colista y estando a un paso del descenso, apuntó que «prefiero verme en mi situación, pero para ascender tampoco es fácil soportar la presión».