A su juicio, si ganan los ocho partidos que restan lograrían el primer puesto
21 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Celta aún puede ser campeón. Las cuentas de Quique De Lucas lo corroboran. Para el catalán, si su equipo gana los ocho partidos que le restan de campeonato, cinco de ellos en Balaídos, terminaría como campeón de Liga.
«Con un pleno de victorias somos campeones de Liga seguro, con 83 puntos seguro», comentó el atacante. Esto significaría que los celestes serían capaces de enjugar los siete puntos de diferencia que le llevan tanto Betis como Rayo Vallecano a falta de ocho jornadas para la conclusión del campeonato.
Para que las cuentas del celeste se cumpliesen, sus adversarios deben fallar. «No sé cuál de los dos puede llegar a perder puntos. El Rayo puede perderlos contra nosotros pero todavía hay que recortarles partido y medio. A ver cómo llegamos a ese partido, porque ellos estarán pensando que podamos pinchar alguno más, y nosotros al revés». Precisamente ese encuentro con el Rayo a cuatro jornadas de la conclusión del campeonato parece el marcado en rojo en el calendario. De Lucas matizó que «ese partido vamos a tener que ganarlo y puede que nos quede alguna opción después de eso, pero ahora mismo eso es ponerme a jugar a las adivinanzas».
En su carrera le ha tocado vivir una situación similar a la que ayer dibujaba. Fue con el Alavés en la temporada 2004-2005. Después de seis derrotas consecutivas, reaccionaron y lograron el ascenso. De Lucas insistía en el momento de crisis de resultados que era necesario ponerle un fondo. La victoria en Albacete puede habérselo puesto.
«Hemos dado un paso importante sobre todo por el pesimismo que podía asolarnos, incluso en cuanto a si nos clasificábamos para la promoción. Ahora estamos encaminados en asegurar posiciones altas. También es necesario que los dos de arriba no asciendan por demérito tuyo porque eso sería muy triste, que se lo tengan que ganar», comentó. Al insistirle por si ve al Rayo más débil que al Betis apuntó que «adivino no soy. Son equipos que están fuertes. Lo que tenemos que hacer es que si llega la oportunidad, aprovecharla porque ya no habría margen de maniobra para el que ceda». Por último recordó que si terminan jugando la promoción «eso será otra historia».