La cuarta derrota consecutiva en Balaídos y el pésimo juego convierten el ascenso en una quimera
10 abr 2011 . Actualizado a las 21:04 h.El ascenso directo comienza a ser una quimera para un Celta que incluso se ha caído de la tercera plaza. Pero la profunda crisis celeste no solo viene generado por el virus arbitral. Lo del equipo de Herrera es más grave. Los vigueses se han quedado sin rastro de su fútbol. Donde antes había vértigo, ahora hay pausa. Lo que era un aluvión de oportunidades se ha quedado en cuatro llegadas cortadas. Y lo que era un equipo homogéneo ha pasado a convertirse en un colectivo fracturado con un sistema defensivo que colecciona demasiados errores capitales. Por eso al Valladolid le bastó corrección táctica, buen manejo del balón y un penalti oportuno para encarrilar un partido que terminó llevándose sin excesivo desgaste.
Pérez Montero no se amilanó por una calcetinada minúscula y no dudó en señalar como penalti la caída de Javi Guerra tras un forcejeo con Vila dentro del área que posibilitó el tanto desde los once metros de Nauzet, pero más allá del ninguneo arbitral, el Celta tiene un problema de fútbol.
En el primer tiempo los celeste cambiaron su juego eléctrico por un juego pausado, horizontal y previsible. Pan comido par un Valladolid bien plantado, que presionaba la salida de balón y que provocaba un carrusel de pérdidas, especialmente por parte de los dos laterales, aunque ninguno de los presuntos distribuidores se salvan de la quema. Herrera no cambió nada con respecto al pasado, y lo único que hizo el equipo fue aumentar su catálogo de errores.
Amén de un par de balones cruzados a los que se adelantó Javi Jiménez, el Celta no divisó portería hasta que se vio por debajo en el marcador, y para entonces el crono ya se había comido casi todo el primer tiempo. Fue en una volea de Michu que el meta pucelano desvió a córner con un paradón.
Todo lo demás fueron sustos. Dos concretos y ambos con la firma de Javi Guerra. En ambos casos el balón salió cruzado.
El Celta se enchufó al partido con el empate de De Lucas nada más comenzar el segundo tiempo. Apareció en escena David para ejercer de asistente y el catalán empató con un golpeo duro. El tanto parecía dar la vuelta a un partido plano para el Celta, porque acto seguido Catalá estrelló un cabezazo en el poste a saque de córner. Lo peor fue que cuando parecía que el cuadro de Herrera había cogido el sendero correcto, llegó un tanto de cabeza de Óscar en una contra pucelana que devolvía el partido al escenario anterior. De nuevo Vila fue el fatal protagonista, ya que el albivioleta se adelantó al de Porriño y colocó el balón lejos de Falcón.
Los vigueses acusaron el golpe, pero con arreones quisieron arreglar la situación. A falta de 20 minutos, en una contra, Valiente tocó el balón con la mano en su área, pero no pasó nada. Un disparo tan centrado como manso de Trashorras y una llegada a la desesperada de Álex López fue todo el rédito de un equipo incapaz de dar tres pases seguidos y que apenas puso en aprietos a un Valladolid que pudo sentenciar con sendas llegadas de Javi Guerra y Sisi, pero Falcón demostró los motivos de su titularidad evitando la sentencia del partido.
La cuarta derrota consecutiva en Balaídos pone en duda la recuperación de Sevilla, confirma que el estadio vigués se ha convertido en una trampa mortal más que en un aliado y deja al equipo celeste sumido en una crisis tan profunda como impensable hace tan solo un mes. Mejor asegurar la promoción cuanto antes.
Goles: 0-1, min 34: Nauzet de penalti. 1-1, min 48: De Lucas. 1-2, min 54: Óscar.
Árbitro: Pérez Montero (Andaluz). Amarilla a Vila, Garai, Trashorras, Michu y Víctor por el Celta y a Valiente, Baraja, Javi Guerra y Peña por el Valladolid.
Incidencias: Balaídos, 12.450 espectadores. Minuto de silencio por la muerte del nieto de Mouriño.
Falcón; Murillo, Vila, Catalá, Víctor Fernández; Garai (Álex López, min 46), Bustos, Michu (Abalo, min 67); Trashorras (Papadopoulos, min 80); De Lucas y David Rodríguez.
Javi Jiménez; Barragán, Jordi, Marc Valiente, Peña; Nafti, Baraja; Nauzet (Jofre, min 88), Jofre (Antón, min 63); Óscar (Sisi, min 77) y Javi Guerra.