Sabedor de que el primer defecto del Dépor en sus visitas lejos de Riazor radica en la aparente falta de mentalización, Lotina no ahorró calificativos para subrayar la importancia del partido de esta tarde. «Es un partido vital; un buen resultado nos daría mucho oxígeno», afirmó. El técnico manifestó que a su equipo le espera un encuentro «para hombres» en Málaga, donde la victoria le acercaría a la permanencia frente a un rival directo que quedaría a ocho puntos de distancia.
«Vamos a intentar sacar un equipo lo más equilibrado y consistente posible. Sabemos que es un partido vital y que un buen resultado nos daría mucho oxígeno. Nos vamos a encontrar un campo con mucho público y presión, y es un partido para hombres. Esa es la idea que les he transmitido a los jugadores», comentó pocos minutos antes de que la expedición del equipo coruñés partiese hacia Málaga.
Sin ansiedad
Lotina insistió en que una de las claves del encuentro que enfrentará al penúltimo clasificado con el quinto por la cola es «salir con las ideas muy claras y superar la ansiedad que pueda haber en el ambiente», más allá del sistema de juego por el que se decante en el partido. El entrenador del Dépor, que anunció un 4-1-4-1 como el que dispuso en la segunda parte hace una semana contra el Mallorca, es consciente de que «sumar tres puntos supone acercarte mucho a los necesarios» para la permanencia y explicó que a partir de ahora «con cada victoria ves muy cerquita el objetivo».
Aseguró que no saldrá a empatar en La Rosaleda, sino decidido a por la victoria, aunque matizó que si en los últimos minutos del choque el marcador está igualado, podría tratar de asegurar las tablas, pues mantendría la distancia de cinco puntos con un rival directo por la permanencia. «Vamos con la idea de sumar e intentar ganar. Luego, podemos pensar en el empate en los últimos cinco o diez minutos. Si piensas en ello los noventa minutos, casi siempre pierdes», puntualizó.
Duda
Por primera vez en la temporada, el entrenador del Dépor reconoció sin rodeos que a poco más de 24 horas del partido aún no había decidido por completo la alineación que saltará esta tarde al terreno de juego. «Aún me quita el sueño. Todavía le estoy dando vueltas», reconoció tras el entrenamiento de ayer a puerta cerrada en el estadio de Riazor.
En cambio, sí que reconoció haber decidido si Valerón, protagonista en la victoria del pasado fin de semana, «va a jugar o no», aunque no quiso anunciarlo abiertamente. Con una sonrisa Lotina manifestó que no se siente presionado para alinear al mediapunta en Málaga. «La única que me vigila es mi mujer», bromeó.