«Me pegan mucho, pero no me quejo», afirma el interior

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LUGO

Hicks ha dotado al juego interior del Breogán de una mayor solidez. Con su poder dentro de la zona, el estadounidense ya ha demostrado que puede ser un jugador dominante en la LEB Oro. Eso sí, los rivales no dudan en frenarle a base de estacazos. Sobre esta situación, que tuvo su mayor expresión en el derbi contra el Obradoiro, él afirma que «me pegan mucho, pero no me quejo. Eso es una cosa que deben resolver los árbitros, porque yo ya espero que me caerán unas cuantas».

Precisamente, esa es una de las características que más le han llamado la atención de la competición española: «La Liga es muy agradable, aunque tal vez se permita agarrar demasiado. Pero bueno, no quiero que los árbitros lean esta queja», indica el norteamericano con una sonrisa. Y es que, según él mismo expresa, «este torneo es más fuerte que el de Polonia, me gusta».

En Cáceres, dio una demostración de su potencial contra Humphrey, uno de los interiores dominantes de la LEB Oro. Ambos intercambiaron impresiones sobre el parqué, con tono de pique. «Me puso un tapón y yo le dije que ya veía que le gustaba colocar tapones. También le comenté que a mí no me gustaba que me los pusiesen. Fue divertido», manifiesta Hicks. La guerra cayó del bando celeste.