Un tanto de Castells da tres puntos y apuntala la moral granate
28 feb 2011 . Actualizado a las 20:16 h.Hay luz al final del túnel, y ese rayo luminoso no podía llegar en mejor momento. El Pontevedra resucita, y con los tres puntos que sumó ayer y la derrota del filial del deportivo, se acerca cada vez más a la salvación. El club granate entró en descenso el 9 de enero al caer por 1-2 ante el Vecindario, y desde entonces juega con fuego.
La resurrección pontevedreses surgió precisamente en otro derbi en tierras viguesas y continuó el domingo. Fue en el campo del Coruxo, donde sumó un valioso punto, que junto a la victoria de ayer ante el Celta B y la de la semana pasada en Pasarón contra el Universidad, le permite asomarse a la paraíso.
Pizarra de Castro Santos
En el encuentro de ayer hubo estrategia, y también una pizca de suerte que brilla por su ausencia en otros encuentros. Así es el fútbol. Ganó por la mínima la pizarra de Fernando Castro Santos. El técnico quiso dibujar un Pontevedra con un sistema de contención por detrás del balón y sacó petróleo de una acción de estrategia para cortar la racha de un Celta B que nunca estuvo cómodo en el derbi. El filial celeste pudo encarrilar el partido en el inicio con tres buenas llegadas, pero tras el gol el conjunto granate se defendió con comodidad y el triunfo granate nunca corrió peligro.
El clásico de Barreiro no fue un canto a la estética, pero sí una lección de pragmatismo por parte de los granates. El Pontevedra llegó a Vigo a sobrevivir y se fue con tres puntos de oro. Le costó de inicio maniatar el dinamismo y la movilidad de los celestes.
El desacierto del Celta B fue inversamente proporcional al acierto granate. Apenas habían pasado del medio del campo los jugadores de la ciudad del Lérez cuando se encontraron en ventaja en el marcador. En una falta lateral que Castells cabeceó sin ninguna oposición al fondo de las mallas. Uno de los fichajes del mercado invernal se convertía en el artífice de la victoria granate. El 0-1 subió la confianza de un Pontevedra que había llegado a Barreiro a sufrir y nubló las ideas del filial.
Muro defensivo
En el segundo tiempo la posesión de balón y el dominio territorial del Celta B se hizo todavía más palpable, pero incluso más estéril que en el primer tiempo. Castro Santos apostó a amarrar el resultado fortaleciendo la estrategia defensiva. Bien posicionados y en un feudo tan pequeño como Barreiro, los pontevedreses apenas sufrían e incluso a la contra disfrutaron de un par de contras para matar el partido. Durmiendo el partido, perdiendo tiempo y dosificando el esfuerzo, los granates terminaron por llevarse un triunfo que les permite tomar oxígeno en su lucha por la permanencia.
En esta ocasión el Pontevedra vengó la afrenta de la primera vuelta y volvió a confirmar que Barreiro no se le da nada mal en los últimos años. Hay fuerza, aunque el camino es largo.
Sergio; Víctor Vázquez, Gaffoor, Carlos David, Víctor Fernández (Rodríguez, min 65), Lede, Pedro Vázquez, Pillado (Pedro G., min 85), Jota (Edgar, min 58), Mateo y Kech.
Gol: 0-1, min 34: Castells de cabeza.
Árbitro: González González (Castilla - León). Amarillas a Carlos David por el Celta B y Pendín, Aicart, Aitor, Reyes y Pardo por el Pontevedra.
Incidencias: Unos 1.800 espectadores en Barreiro con muchos aficionados granates.
Orlando; Castaño, Castells, Alfonso, Claudio; Aitor (Teo, min 87), Pendín, Aicart, Amaro; Yahvé (Reyes, min 76) y Espadas (Pardo, min 54).