El Obradoiro intentará imprimir un alto ritmo ante el Alcázar

M.g. reigosa SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

El entrenador advierte contra el exceso de confianza y subraya la polivalencia en ataque de los jugadores del equipo castellanomanchego

16 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Obradoiro Blusens Monbus recibe esta noche a las 21 horas al Fundación Adepal Alcázar, un equipo que llega herido después de encajar de manera consecutiva cuatro derrotas. Moncho Fernández no quiere que asome ningún atisbo de relajación a la vista de esa mala racha o de la clasificación del conjunto de castellanomanchego. «Quizás vengan debilitados, pero también puede ser que eso los haga más peligrosos», avisa. Para evitar sustos, el técnico apuesta por imprimir un alto ritmo de juego.

Por si quedase algún margen de duda, recuerda precedentes como los de Tarragona o Huesca, en los que el Obra partía como claro favorito y no consiguió hacer buenos los pronósticos. Subraya que la buena clasificación de sus discípulos es producto del trabajo diario y que ese es el camino, el de no bajar nunca la guardia.

El entrenador santiagués destaca el rebote ofensivo como uno de los puntos más sólidos del adversario. En esta faceta el que más brilla es el americano Wachsmann, con una media de casi cuatro capturas por encuentro. Virgil y Ward también suelen estar al quite.

Otra característica que pone Moncho Fernández sobre el tapete es la polivalencia ofensiva de los discípulos de Javier Juárez. Es un equipo con varios nombres propios de los que cualquiera puede emerger en cualquier momento.

El Alcázar es el primer rival de un pequeño maratón. El domingo, el Obradoiro visitará al Isla Tenerife Canarias. Y después afrontará dos derbis consecutivos, el miércoles 25 en Sar frente al Leche Río Breogán, y el miércoles 2 de marzo en Ourense ante el COB. Y el domingo 6 de marzo recibirá al Palencia. Entre viaje y viaje apenas habrá tiempo para preparar el compromiso más inmediato.