Obra, Murcia y Burgos apuran un esprint sin precedentes en la LEB

M.G. REIGOSA SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Desde que compiten dieciocho equipos en la categoría, nunca hubo un trío en cabeza a estas alturas de curso con tan pocas derrotas

09 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En la Liga 2003/4 el número de equipos en la LEB Oro se situó en dieciocho, los mismos que en la actual campaña. En estas ocho temporadas se pueden encontrar precedentes de luchas más reñidas en el trío de cabeza, después de disputadas veintiuna jornadas, que la que vienen librando el Obradoiro (18 partidos ganados y 3 perdidos), el Murcia (18-3) y el Burgos (16-5). Es el caso del curso 07/08, con el Bruesa, el CAI y el Alicante presentado un mismo balance de 16-5. Pero no hay ningún caso en el que los tres primeros clasificados acumulasen tan pocas derrotas como en la actualidad.

El único equipo capaz de completar un registro como el del Obradoiro Blusens Monbus y el Murcia (18-3) fue el Fuenlabrada, hace seis años. Acabó con una tarjeta 27-7. En el tercio final de campeonato bajó su rendimiento, ya que encajó cuatro derrotas en trece jornadas.

Tramo final

En este tramo, la pasada campaña el CAI completó una recta de llegada a meta casi impecable, con un balance 12-1. Un año antes el Valladolid ganó once duelos y cayó en dos. Pero con eso le bastó para recortar tres triunfos al Alicante, con el que acabó empatado y al que superó por el basketaverage.

El Burgos, uno de los clásicos de la LEB Oro presenta unos números 16-5 que en cualquier otra temporada hubiesen sido suficientes para ser primero o segundo.

Desde hace tres años (este será el cuarto) las bases de competición establecen que el primer clasificado a la conclusión de la Liga regular asciende directamente a la ACB, mientras que la otra plaza se dirime en los play off. En todo caso, en las anteriores siete campañas, el mejor registro es el que firmó el CAI en la 07/08, con veintiocho partidos ganados y solo seis perdidos. Y el peor remite al curso 03/04, cuando el Bilbao logró veintidós triunfos y concedió una docena de derrotas.

Más allá de lo indicativas que puedan resultar las matemáticas, tanto Moncho Fernández como sus jugadores mantienen el discurso con el que empezaron la singladura. Prefieren ir partido a partido, poniendo toda la atención en la cita más inmediata. La de este fin de semana se presenta complicada, ya que visitan al Navarra, un equipo muy correoso.