Un día intenso tuvieron ayer Tito Díaz y los miembros de la junta directiva del Extrugasa. Todo empezó en la noche del domingo, cuando el preparador del conjunto vilagarciano recibió una llamada de un directivo del Breogán que le insistió para concertar una reunión. Una vez en ella, el representante del club lucense expresó el interés de la entidad en contar con los servicios del técnico para sustituir a Rubén Domínguez.
Díaz pidió tiempo para reflexionar, se reunió con la junta directiva del Extrugasa a media tarde y comunicó al Breogán su decisión de permanecer en Vilagarcía. Después entrenó a su equipo en Fontecarmoa.
«Es verdad que había interés del Breogán para que yo fuera el entrenador y agradezco mucho que hayan pensado en mí, me parece una decisión valiente, pero en este momento es imposible que me vaya de aquí», afirmó. Esa imposibilidad de la que habla Díaz no es contractual -podría dejar el Extrugasa si quisiera- sino personal. «Estoy en club humilde pero serio. Vi a la directiva con ganas de dar algún paso hacia adelante y la implicación de las jugadoras es otro de los motivos fundamentales», explicó.
El técnico del Extrugasa se esforzó por intentar explicar el proceder del Breogán -que no cayó muy bien en la junta directiva arousana- apuntando el «profundo respeto» que desde la entidad lucense manifiestan hacia el club de Vilagarcía
Díaz dijo estar «gratamente» impresionado por el proyecto que pretende sacar adelante la directiva lucense, «pero no puedo ni quiero abandonar al Extrugasa. En el Breogán entienden mi decisión», subrayó. El técnico cree que esta negativa no tiene por qué cerrar las puertas del club en el que jugó durante tantos años y al que ya entrenó hace trece temporadas. «No puedo irme a Lugo con los ojos cerrados», concluyó.