La importancia de la prevención

Pedro Manonelles

DEPORTES

El perfil tipo del deportista que fallece por muerte súbita en España es el siguiente: un hombre (más del 90% de los casos corresponden a varones), menor de 35 años (más de la mitad de los fallecimientos) y que practica una disciplina de forma ocasional. Y lo más habitual es que la causa de la muerte sea una cardiopatía congénita.

Para los deportistas del campo amateur que están federados no hay establecidos protocolos a nivel de prevención, no son obligatorios para tener una ficha. Y para los que no están federados todavía menos. En la Federación Española de Medicina del Deporte estamos luchando para que esta situación cambie. A un deportista hay que realizarle un reconocimiento médico. Debe constar la historia clínica completa del individuo en cuestión. Es necesario investigar los antecedentes patológicos de esa persona y también los antecedentes familiares referidos a problemas cardíacos, si es que los hubiera. También hay que determinar si el deportista ha tenido una sintomatología relacionada con el corazón. Después, lo conveniente es realizar una exploración que incluya una auscultación cardíaca, valoración de pulsos, toma de la tensión arterial y un electrocardiograma de reposo. Esos serían los pasos mínimos a dar en cuanto a la prevención.

En lo referente a los desfibriladores, el criterio lógico para instalarlos en recintos deportivos debe ser el número de deportistas que utilizan esas instalaciones. Allí donde acudan muchas personas será necesario disponer de uno, porque estadísticamente hay más probabilidades de que se presente un problema. Ocurre lo mismo con lugares como los aeropuertos y los grandes centros comerciales. Donde haya pocos usuarios no parece razonable exigirlo. Pero no se trata solo de contar con un desfibrilador, también habría que formar a personas de estas instalaciones para que puedan hacer una técnica de resucitación correcta.