No todos coinciden en afirmar que un desamor se olvida con un nuevo amor. Tampoco resulta fácil para la persona desconsolada escuchar eso de que «el tiempo lo cura todo». El fútbol no tiene esas dudas o, dicho de otro modo, todo lo resuelve de forma más clara: perder o ganar se refleja a primera vista en los seguidores. Es la vida del mundo del balón.
Una vida en la que el fútbol se enraizó en los pueblos a lo largo del siglo pasado y, al contrario de lo que le sucede al mundo de los toros, el fútbol irá a más en este siglo XXI, cuyo primer decenio está próximo a concluir.
El momento actual del fútbol coruñés se plantea la incógnita de ¿cómo seguirá por la Liga este Deportivo que nos tiene a mal traer? Aunque algunos lo duden, el problema solo tiene un camino por delante para borrar, en parte, los nubarrones. La situación por la que atraviesa el equipo coruñés exige ganar el lunes a la Real Sociedad. Si es necesario que vuelva el psicólogo, que venga y les meta en la cabeza a los hombres de Lotina la necesidad de puntuar en Anoeta. Ganar es la palabra mágica.