Una historia cargada de triunfos, el perfil del atleta español y la ubicación geográfica, claves apuntadas por los expertos para entender la colección de medallas del 1.500
09 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El 1.500 español es una fuente inagotable de éxitos. Con alguna travesía en el desierto, pero con una colección de medallas que va desde los tiempos de Abascal a los de Arturo Casado, con un campeón olímpico por el camino como Fermín Cacho y con hombres como Isaac Viciosa, Juan Carlos Higuero y Reyes Estévez de por medio. Por si fuera poco, el milqui femenino también se ha sumado a la estela del triunfo con Nuria Fernández y Natalia Rodríguez. A la hora de analizar las causas se apunta a la tradición, a una cuestión genética y fisiológica como puntos más destacados, además de la escuela de entrenadores. Así lo piensan Manuel Pascua (técnico de Nuria Fernández), Andrés Díaz (mediofondista coruñés plusmarquista europeo de la distancia en pista cubierta), Mariano García Verdugo (santiagués responsable nacional de mediofondo) y Piero Galilea (fisiólogo y médico del CAR de Sant Cugat).
TRADICIÓN
De Barris a Casado
Andrés Díaz sitúa el kilómetro cero del 1.500 metros en los tiempos de Tomás Barris «que llegó a ganar hasta 58 reuniones internacionales en la distancia». Fue el embrión que permitió después a los Abascal, Cacho y compañía emular sus gestas. «Y cuando la gente ve ganar en el 1.500 se apunta a la prueba, no lo hacen en martillo en donde no brilla nadie a nivel internacional», dice Pascua.
FISIOLOGÍA
Velocidad y resistencia, perfil del atleta español
«Los españoles no somos velocistas, sino que nuestros músculos y nuestra fisiología se adapta muy bien al mediofondo, que es el compendio de velocidad y resistencia. En carreras cortas se necesita una alta intensidad, pero aquí prima la resistencia y la velocidad punta», explica Piero Galilea. Verdugo recuerda que por norma los corredores del 1.500 también hacen sus pinitos en el 5.000 para coger fondo y que algunos como Arturo Casado hasta han visitado el cros.
ÁREA GEOGRÁFICA
La zona de los campeones más recientes
Hace 40 años que eran los ingleses los que paseaban sus triunfos, pero los últimos tres plusmarquista mundiales (Auita, Morcelli y El Gerrouj) procedían de El Magreb. En ambas épocas los españoles siempre han sido la alternativa. Pascua recordó al respecto que «los árabes han estado 800 años en la península y algo de su morfología nos habrán dejado».
HISTORIA
Un pueblo de andarines
Aunque la cosa ha cambiado, los encuestados consideran a España «un pueblo de andarines, incluso nómadas, lo que supone una gran base física». Verdugo califica a los españoles como «una raza propensa a la resistencia y eso es muy importante para esta prueba».
CALIDAD
Más participación, más calidad
«Tenemos un nivel alto porque hay mucha participación y mucha competitividad», comenta el fisiólogo, mientras Pascua lo lleva al terreno de las marcas: «En España si un júnior hace 3m 40s lo deja porque sabe que aquí no tiene sitio. Para comenzar tienes que estar en 3.30 y si a esa edad estás en esas marcas es porque puedes ser bueno».
ESCUELA DE ENTRENADORES
Sin extranjeros y con una apuesta en común
«Practicamos el arte de entendernos», comenta Mariano García Verdugo al hablar de los entrenadores españoles. Díaz destaca su afán de superación y lo mucho que tuvieron de autodidactas antes de que se pusiese el INEF en práctica y Pascua apuntó que los entrenadores del mediofondo español se reúnen una vez al año para intercambiar conceptos y enriquecerse. Eso sí, no hay un patrón de trabajo común.
EL DINERO
Más becas e incentivos
«Las ayudas públicas han sido claves», resume Andrés Díaz para apuntar que cada vez los buenos pueden ser más profesionales. Pascua le añade el premio del dinero de los mítines.