En los próximos días se desvelará el futuro del capitán celeste que no tiene muchas esperanzas de continuar al no haber recibido señales positivas por parte del club
07 jun 2010 . Actualizado a las 11:36 h.La continuidad de dos de las piedras angulares del actual Celta su capitán y entrenador, está en el aire. Las señales indican que la permanencia de ambos está muy complicada. El técnico pospuso hablar de su futuro, mientras el central lo hace. Ambos han dado pistas.
-Con la salvación matemática, ¿Ha llegado el momento de hablar de su futuro?
-No soy el que tiene que hablar. Vamos a ver ahora qué pasa. En una o dos semanas como mucho porque esto ya se acaba saldremos de dudas, yo también.
-¿Su abrazo con Carlos Mouriño de hace un par de semanas en A Madroa parecía una señal positiva?
-Es una persona y una figura muy entrañable para nosotros. Nos exige pero notamos que es cercano. Antes que yo había abrazado a todos. No creo que eso tenga que ver.
-La decisión no parece que vaya a depender del presidente sino del cuerpo técnico. La continuidad de Eusebio, que ha reclamado su renovación, ¿le daría más posibilidades?
-Sé que si Eusebio siguiese mis opciones de renovar aumentarían. No depende de mí. Ahora estoy tranquilo pero pasé una semana complicada porque en la situación en la que estoy, el partido de Murcia con ese fallo nada más empezar me dejó bastante tocado. Que el equipo ganase y mostrar una línea buena me deja satisfecho y tranquilo. El fallo de Murcia me hizo pupa pero me he quitado la espina.
-¿Es un poco triste que por un error en la jornada 38 se puede decidir una renovación?
-Ya, pero me como mucho la cabeza y me hizo daño. El míster se portó muy bien conmigo. Tuvimos una charla el jueves en la que me ayudó mucho. Al final creo que gracias a eso pude centrarme y hacer un buen partido ante el Nàstic.
-¿Si no va a quedarse en el Celta hubiese preferido que se lo dijesen antes?
-Vamos a valorar todo cuando se sepa. En breve sabremos, y volveremos a hablar porque siempre he estado a vuestra disposición.
-Hace un tiempo dijo aquello de yo no soy tonto. Eso indica que se huele algo...
-Sí... por supuesto, pero como queda poco después hablaremos y lo sabremos.
-¿Puede ser un problema económico el que impida que renueve en Vigo?
-Ni mucho menos. Estar en el Celta es un privilegio. De momento estoy hasta el 30 de junio. Si me tengo que ir, poder haber estado estos dos años aquí ha sido un orgullo muy grande. Por mi parte, en el lado económico no va a haber ningún problema. Si ellos quieren, voy a seguir en el Celta seguro.
-¿Con sus números de este año si no es aquí seguirá jugando en Segunda?
-Me gustaría seguir aquí pero si no me quedo me seguiréis viendo por otro lado.
-Sabe que el presidente ya ha dicho que el proyecto de la próxima temporada tendrá como objetivo el ascenso.
-La línea la marca el club. Ellos saben lo que le conviene al Celta. Ojalá que el año que viene se pueda pelear por arriba. Después subir es complicado. Esta semana se empezará a ver la línea de la próxima temporada pero es pronto para hablar de luchar por el ascenso.