Cuatro temporadas después, José Manuel Aira dirá adiós al Lugo. El que ha sido capitán rojiblanco en las últimas campañas recibió el miércoles la comunicación confirmando que no seguirá. «Aún estoy asimilándolo», decía ayer el defensa, quien aseguró que en las últimas horas ha acumulado «muchas emociones» y ha decidido «desconectar unos días».
Confirmado el adiós de Seoane, Aira es el segundo futbolista, de los 16 que finalizaban contrato esta temporada, que sabe que no seguirá. «La verdad es que no me lo esperaba», reconocía el de Ponferrada. «El rendimiento y el compromiso que yo tenía con el club no me hacían pensar que fuese a llegar ya el momento de marchar». De hecho, no se planteaba nada al respecto: «No, porque por respeto al Lugo y a Mouriz, primero tenía que saber su opinión. Hasta que no lo supiera, no iba a decidir qué iba hacer».
Así pues, se lo comunicó el propio director deportivo, Carlos Mouriz. «Ha sido una decisión puramente deportiva del entrenador», confirmó Aira (que habló con Setién el jueves). «Y la respeto», precisó. Y recordó: «Son muchos años y sé como es el fútbol». Aunque recalca que mantiene «la misma ilusión del primer día». «Me encuentro físicamente bien, fuerte, y con las mismas ganas por entrenar», dijo. Por eso confesó que se va de Lugo «contento» por el trato recibido. «Por cómo me han valorado. Creo que puedo pasear por la ciudad con la conciencia muy tranquila», aseguró.
Faltó una fase de ascenso
«Me queda la tristeza de que en estos cuatro años no pudimos jugar una fase de ascenso. Cuando vine al Lugo, me gustaba la idea de ayudar al crecimiento del equipo, y llegar a subir de categoría, o al menos intentarlo. Y el club ha crecido, pero en el debe me queda eso», explicó el futbolista, realmente emocionado en su narración. «Eso sí, han sido cuatro años maravillosos. Y siempre tendrá un hueco en mi corazón y en el de mi familia», añadió.
En cuanto a los buenos momentos, afirmó que «han sido muchos, pero muchos más que los negativos». «Y me llevaría mucho tiempo enumerarlos, como dar las gracias a todo el mundo», dijo. Aunque tiene unas concretas: «Al presidente [José Bouso] porque le tengo un apego especial».
Temporada agridulce
No pudo Aira decir adiós a la afición en el Ángel Carro, tras una temporada que coincide en definir con otros compañeros como agridulce. «Empezamos muy bien, con mucha ilusión. Hasta enero, el equipo iba muy bien para optar a los primeros puestos; después, hubo un bajón de nivel, colectivo e individual», relató. «Es una sensación frustrante», insistió. Pero con un matiz: «A la plantilla no se le puede reprochar nada por su rendimiento, con todos sus aciertos y sus fallos».