La diferencia que los españoles Rafael Nadal y Nicolás Almagro exhibieron ayer ante el francés Gael Monfils y el austríaco Jurgen Melzer, respectivamente, les llevan a enfrentarse en una de las semifinales del Masters 1.000 de Madrid ( TVE, 14.00 ).
Nadal ganó de forma inapelable por 6-1 y 6-3 en 77 minutos, mientras que Almagro destrozó a Melzer, verdugo de Fernando Verdasco, por 6-3 y 6-1 en 58 minutos. Ambos se encuentran ya en la penúltima ronda sin ceder un solo set. Y ambos están pletóricos de fuerza.
Nadal jugó su mejor partido de la semana, recordando al de Montecarlo, suelto, rápido, con poderío y con garra. Monfils, tras ceder el primer set en 31 minutos, muy defensivo, solo tuvo una oportunidad de entrar en el duelo. Fue en el tercer juego del segundo parcial, cuando dispuso de dos bolas de rotura, pero Nadal las anuló.
El entrenador de Monfils, el australiano Roger Rasheed, asistió impávido a la destrucción de su pupilo, masacrado por los golpes del mejor jugador sobre tierra esta temporada. Monfils se tocó el pecho y los abdominales continuamente y acabó exhausto, sin moral, destrozado físicamente, y desanimado. De ahí la doble falta, la séptima suya, con la que entregó el encuentro.
El resultado, además de incrementar la balanza a favor de Nadal sobre Monfils de 6-0, y significar un aviso para el duelo de cuartos de final de Copa Davis contra Francia, en julio, en Clemond Ferrand, deja al español a solo dos pasos de la victoria. El título le daría el decimoctavo en un Masters 1.000 y sobrepasaría en la lista al estadounidense Andre Agassi, con quien figura empatado ahora.
En el cuadro femenino, la estadounidense Venus Williams y la israelí Sahar Peer se clasificaron para la primera semifinal. Anoche estaban programados los encuentros de cuartos de final entre el escocés Andy Murray y el levantino David Ferrer, así como el que enfrenta al suizo Roger Federer y el letón Ernests Gulbis. Los ganadores se medirán en la semifinal nocturna de hoy, a partir de las ocho de la tarde.
Satisfacción de Federer
Roger Federer reaccionó a tiempo y venció ayer al letón Ernests Gulbis para avanzar a las semifinales del torneo. El número uno del mundo debió remontar un partido que se le hacía cuesta arriba ante un rival talentoso para ganar finalmente por 3-6, 6-1 y 6-4.
«Fue una victoria importante», aseguró el ganador, que está encantando de cómo se está desarrollando el certamen para él después de algunas dudas surgidas por derrotas imprevistas en la gira de arcilla.