El Breogán cerró la Liga después de caer en cuartos de final contra el Menorca. Los celestes firmaron buenos resultados en casa, pero flojearon a domicilio
11 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La eliminatoria de cuartos de final supuso la estación terminal del Breogán 2009-2010. Los celestes cerraron una temporada en la que dejaron algunas luces y otras cuantas sombras. La sorpresa agradable de Coleman, el buen inicio de temporada de Betinho o la imbatibilidad de más de cuatro meses en el Pazo fueron algunas de las alegrías del Leche Río. Por contra, la mala imagen mostrada a domicilio, la pobre disciplina táctica o las derrotas en los derbis contra el Ourense supusieron algunos de los lunares más palpables en la trayectoria de los lucenses.
En el apartado individual, la irregularidad acompañó a un equipo en el que el juego colectivo no brilló como una de las virtudes.
Adrien
Llegó a Lugo con la vitola de estrella universitaria de la NCAA. Un portento físico, con enorme capacidad reboteadora, pero lejos de convertirse en un jugador desequilibrante en la parcela ofensiva. En algunos partidos evidenció una lógica falta de madurez. En defensa se fue apagando con el paso de las jornadas. El hecho de que realizar ayudas en el Breogán se tornase en un martirio para los generosos acabó causando secuelas en el norteamericano.
Vallmajó
A pesar de que sus limitaciones quedaron de manifiesto a las primeras de cambio, su rendimiento estuvo por encima de lo esperado. Lo máximo que se le puede pedir es que cumpla, ya que no es un jugador capacitado para realizar alardes de ningún tipo.
Arnette
Disputó muchos segundos sueltos para labores defensivas. Posee buenas condiciones físicas, pero le cuesta más atinar en el lanzamiento o leer el juego.
Román
En defensa, lo arregla casi todo a base de faltas. En ataque, el tío de la vara ha cuajado sus mejores partidos cuando se ha posicionado en posiciones próximas al aro. No obstante, es un recurso que no tiene automatizado, ya que instintivamente prefiere alejarse muchos metros del tablero.
Corbacho
Uno de los mejores ejemplos del planteamiento ofensivo que el Breogán desplegó durante la temporada: Yo me lo guiso, yo me lo como. Sin ningún tipo de complejos en el lanzamiento desde la larga distancia, apenas genera juego en el apartado ofensivo más allá de sus tiros desde la larga distancia. Sin ser un especialista atrás, posee manos rápidas que, en ocasiones, le permiten recuperar balones.
Betinho
Tras un inicio de temporada espectacular, su despliegue decayó. Después de que renovase su contrato, tal vez sea casualidad, el portugués comenzó a mostrar un rendimiento más gris. Ha mejorado en el lanzamiento y sus condiciones físicas son portentosas. Uno de los aspectos a mejorar es el dribbling . Ha quedado claro que no se convertirá en el escolta que algunos pronosticaban a su llegada a Lugo.
Ordín
Con el paso de las temporadas, se está transformando en un tirador. En una competición cuya calidad ha descendido varios enteros, el base del Breogán no ha pasado los apuros de otros cursos en la parcela defensiva. Los momentos culminantes de la Liga se le siguen atragantando.
Balmón
Su temporada fue de menos a más en rendimiento y de más a menos en minutos. Su envergadura, acompañada por una buena mano desde la media y larga distancia, le permite molestar en defensa y ayudar en el rebote. A pesar de que no gozaba de plena confianza por parte del entrenador, sus prestaciones en el play off fueron casi siempre positivas.
Coleman
Una de las sensaciones de la temporada en la LEB Oro. Su explosividad le permite maquillar el hecho de ser zurdo cerrado. A pesar de que no posee una buena mano para el lanzamiento, se convirtió en uno de los referentes anotadores del Leche Río. Más adaptado a Europa que Adrien tras su paso por Polonia, conectó de inmediato con el público lucense por la energía que imprimió a sus acciones.
De la Fuente
Un jugador atípico que no encontró acomodo en el Breogán. Dejó minutos interesantes, como en Palencia. Posee un instinto natural para el rebote ofensivo. El tiro es mejorable. El baloncesto anárquico del equipo lucense no casaba demasiado con su gusto por un baloncesto más ordenado.
Xavier
Nulo rigor táctico. La duda emerge a la hora de valorar si es un jugador totalmente anárquico o si, bajo un esquema de juego más disciplinado, su rendimiento puede subir. Demostró que posee una buena mano para el lanzamiento y que en defensa, sin ser un especialista, puede convertirse en incómodo. Tal vez el Breogán no supo exprimir sus posibilidades.