Sebastián Álvaro: «Los intereses nunca van por delante de una vida»

Efe

DEPORTES

30 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Sebastián Álvaro, alpinista y ex director del programa de RTVE Al filo de lo imposible, considera difícil juzgar si se pudo hacer algo más por salvar la vida de Tolo Calafat, quien murió en el descenso del Annapurna, pero asegura que «en 30 años de montaña nunca» ha visto «que los intereses particulares vayan por delante de una vida humana».

«Es difícil juzgar si se ha podido hacer más por salvar a Tolo. Si las circunstancias hubieran sido otras...., pero hay que ponerse en el lugar de la gente que está a más de 7.000 metros. Si el helicóptero hubiera volado un día antes, las posibilidades de salvar a Tolo hubieran sido mayores, y también si los serpas hubieran accedido a la oferta de salir al rescate», señaló Sebastián Álvaro.

Ante la negativa de los serpas de la coreana Miss Oh de ir a buscar a Tolo Calafat al lugar donde se encontraba atrapado, se plantean debates sobre la ética en la montaña, donde los intereses a veces destilan insolidaridad, aspecto que rechaza el ex director de Al filo.

«En 30 años que llevo haciendo montaña nunca ningún tipo de interés, ni de hacer cumbre, ni un documental ni ningún otro ha ido por delante de la vida de una persona», dijo.

Asumir el riesgo

Álvaro explicó que «el Annapurna es el ochomil con más índice de riesgo y peligrosidad. Han subido a la cumbre unas 180 personas y han muerto en el intento 60. El alpinista cuando va lo sabe y asume un riesgo. Entre el campo 2 y 4 hay muchas avalanchas y hay que pasar obligatoriamente por ese tramo. Ahí mueren muchas personas».

Ante una situación desesperada como la que ha costado la vida de Tolo Calafat, Álvaro tiene claro que la lucha por la salvación debe primar ante cualquier aspecto, a pesar de que el alpinista es consciente del riesgo que asume cuando inicia una aventura de estas características.

«Siempre hay que luchar y dejarse la piel mientras haya posibilidades. Cuando un alpinista va al Annapurna o al K-2 sabe que asume un riesgo y él mismo debe ser quien gestione ese riesgo. Hay que saber leer bien la ruta y saber darse la vuelta si no lo ves claro», concluyó.