Los ferrolanos, incapaces de aprovechar su superioridad numérica durante 25 minutos
19 abr 2010 . Actualizado a las 15:38 h.El Racing, que ya no es dueño de su propio destino pues necesita un pleno de tres victorias y una difícil carambola de resultados favorables de otros equipos, prolonga su agonía. Se jugaba la vida en Segunda B y se marchó de Lezama con un empate y sin tirar una sola vez entre los tres palos. Cada día que pasa está más cerca de la Tercera, tras sumar solo dos puntos en la serie de tres compromisos de los nueve últimos días.
Sin Carlier, el entrenador del Racing, Luisito, parcheó el ataque con Nacho Calvillo y Rubén Pérez como tándem más adelantado de salida. Despierdo entró el equipo verde al partido, jugando con velocidad. Pero, con un fuerte viento en contra que convertía casi en un centro cualquier saque de puerta, se topó con un Athletic mucho más incisivo. Por cada golpe que daba el conjunto ferrolano, recibía tres.
Solo segundos tardó el Bilbao Athletic en forzar el primer córner. El lanzamiento al segundo palo cogió a Reguero descolocado y terminó con una volea de Adrien Goñi que se fue alta. Fue el primero de los avisos del cuadro vasco, que hizo mucho daño por la banda derecha y en el juego aéreo.
En el área contraria, al Racing le faltó pegada. Asomó con cabezazos, como uno de Pablo Rey demasiado cruzado y otro de Rubén Pérez en globo. Al cuarto de hora desapareció ante un filial bilbaíno que intensificó su asedio. Hubo faltas peligrosas que no encontraron rematador, balones colgados, remates en boca de gol que se marcharon fuera y una buena parada de Reguero tras un remate de Mentxaka en sus narices.
El empate al descanso -cuando Curro Vacas ya había sustituido a un tocado Malafaia- casi era un mal menor, pero que no le valía absolutamente para nada a los ferrolanos.
Ya con un 4-2-3-1, el Racing igualó algo más las fuerzas en el segundo tiempo. Tiró Pablo Rey desviado, lo intentó demasiado alto Curro Vacas... Pero siguió sin rematar siqueira una vez entre los tres palos. Al menos ya no estuvo tan a merced de un rival que, aún así, dejó un cabezazo de Borda y una volea alta de Cerrajería.
La expulsión de Iturraspe a 25 minutos del final abría un hilo de esperanza para el Racing. Peor ni así supo abrir el campo para explotar su superioridad. Entró Marcos primero, luego Permuy, pero no hubo forma ante un rival ya totalmente replegado y con Íñigo Pérez cojeando.