El Celta de Eusebio ya no es el que era. El fútbol bonito ha dado paso al efectivo. Aquel equipo que malograba ocasiones a destajo, ha logrado que ese mal desaparezca. Con solo cuatro disparos en todo el partido logró dos goles y una victoria que supone la tercera consecutiva del cuadro vigués. Desde que llegó Eusebio hace un año y casi un mes a Vigo, es el mejor balance del entrenador vallisoletano.
El mejor visitante
El cuadro vigués se ha convertido en el mejor visitante del campeonato igualado con el Cartagena y el Nàstic. La victoria en Vallecas ha sido la quinta que logra en el campeonato en esta temporada. Ha sumado veintiún puntos de los dieciséis partidos jugados a domicilio. Sus números solo son igualados por el Cartagena que ha sido capaz de sumar los mismos puntos pero cortó su buena racha en la pasada jornada en Balaídos, y del Nàstic que en las últimas jornadas ha caído en picado. Los celestes han sido capaces de marcar dieciséis goles a favor y el mismo número en contra. El Celta solo ha perdido cinco partidos como visitante, y han sido ante Córdoba, Cádiz, Real Unión, Levante y Hércules. Curiosamente sus derrotas más amplias fueron contra equipos que ocupan posiciones de descenso.
La eficacia ofensiva
El Celta ha sido capaz de hacer cinco goles en sus tres últimos partidos. Su gafe con la portería contraria parece haber terminado. Además se da la circunstancia de que los goleadores han sido variados porque han marcado Trashorras, por doble partida, Iago Aspas, Cellerino y Danilo. De este modo se ha abierto el abanico de goleadores del conjunto vigués. Sigue siendo uno de los equipos con menos capacidad realizadora del campeonato de Liga.