Cinco minutos de fama en el Coliseo

DEPORTES

El coruñés Pedro Mosquera revive su debut con el primer equipo del Real Madrid en la victoria en el campo del Getafe; un estreno dedicado a su madre y a su hermana

27 mar 2010 . Actualizado a las 02:08 h.

Minuto 88. El Real Madrid gana 2-4 en el Coliseo Alfonso Pérez y el cuarto árbitro levanta la tablilla. Se va el 22, Xabi Alonso, y en su lugar entra el número 30. Un cambio aparentemente sin trascendencia, con el partido ya resuelto, salvo para el chaval que espera ansioso en la banda para saltar al campo. Esta vez no ocurrirá como aquel último día de enero ante el Dépor, cuando Pedro Mosquera (A Coruña, 1988) se quedó sin debutar entre los grandes por cuestión de segundos.

«En la primera parte, cuando ganábamos 0-4 pensé que por fin iba a ser el día. Que después de siete convocatorias seguidas iba a estrenarme. Aunque luego ellos marcaron dos y ya no lo tenía tan claro. Me entraron las dudas y empecé a ponerme nervioso, pero Guti, que estaba calentando conmigo me dijo ''tranquilo, que hoy juegas seguro''. Luego, hasta él, que ya estaba en el campo, le pidió al árbitro que concediera el cambio, para que no me pasara lo mismo que en Riazor». Mosquera recuerda que fue así como se iniciaron sus cinco minutos de fama (descuento incluido), un jueves noche en el Coliseo.

«Antes de salir me cogió Pellegrini y me dijo que no me preocupara, que quedaba poco tiempo y que solo tenía que hacerlo como en el Castilla; demostrar el jugador que soy». Junto a los ánimos, hubo instrucciones: «Entraba por Xabi así que tenía que decirle a Gago que pasara al mediocentro defensivo y nos teníamos que colocar en rombo, conmigo por la izquierda».

En la grada, como testigos del estreno, estaban María, novia del joven futbolista, y la familia de la chica. Los parientes de él seguían en grupo el partido por la tele desde A Coruña. «Es que ya había ido convocado otras seis veces seguidas y ellos no pueden estar siguiéndome siempre a todas partes», les justifica Mosquera.

Regalo por la mayoría de edad

Entre los reunidos ante el televisor, otra María presenciaba con especial interés el posible debut. En este caso, la hermana de Pedro, a la que el jugador regaló la camiseta del estreno: «Es que era su cumpleaños -explica él-, hacía 18 así que ya puede votar».

No fue la única de la que se acordó el coruñés en el momento de saltar al campo: «Todo esto es para mi madre, que se nos murió hace casi un año. Ella siempre me dijo que iba a llegar al primer equipo y aquí estoy, seguro que me está ayudando mucho desde arriba».

Ya sobre el césped, el 30 apenas tocó el balón, pero le dio tiempo a contemplar cómo el árbitro expulsaba al técnico del rival por protestar y Casillas le sacaba a Pedro León el que pudo ser el 3-4 en el último suspiro. Fernández Borbalán pitó el final y a Mosquera le llovieron las felicitaciones por todas partes: «Vinieron los capitanes y también Pellegrini, que me abrazó. Hasta se acercó Valdano a decirme que me lo merecía».

Entrenador y director deportivo mantuvieron no hace mucho un duro enfrentamiento a cuenta de la cantera. El argentino acusaba al chileno de tener poco en cuenta a los chavales del filial. «La verdad es que yo no me puedo quejar -apunta el interior zurdo al hablar del míster-, conmigo está contando y con él he debutado nueve años después de llegar al Madrid».

Ayer lo festejó por partida doble: «Primero me mantearon los del Castilla y después los del primer equipo me volvieron a felicitar en el entrenamiento».

Nada que ver con aquella espera infructuosa en la banda de Riazor. Entonces, su novia lloró de rabia al ver que su chico no saltaba al campo. Él cree que el jueves se le volvieron a escapar unas lágrimas a María, «pero esas ya eran de alegría».