El Pontevedra vence al Mirandés ante su público y da alcance al tercero

Tino Rascado

PONTEVEDRA

El equipo de Pablo Alfaro supo sobreponerse al gol del equipo de burgalés en el minuto catorce de juego

22 mar 2010 . Actualizado a las 11:35 h.

El Pontevedra supo sufrir ante el Mirandés y logró una nueva victoria (2-1) ante el conjunto burgalés que realizó un gran encuentro en Pasarón. A los cuatro minutos dio el primer aviso y en el 12 se puso por delante en el marcador, aunque los granates lograron reaccionar.

Pablo Alfaro no estaba desencaminado cuando analizó el juego del Mirandés en vísperas de su visita a Pasarón. El conjunto burgalés salió muy enganchado al partido y en los primeros compases del partido ya dejó en evidencia a la zaga granate. A los cuatro minutos Orlando Quintana sacó un balón bajo palos a disparo de Haritz y poco después Pablo lograba batir al meta granate. El disparo fue de un motivado Haritz que rechazó el poste izquierdo y Pablo acabó alojándolo en el fondo de las mallas.

Pero si el Mirandés se estrenó en el nuevo estadio de Pasarón con una gran dosis de acierto motivación y entrega, el Pontevedra le fue a la par. En un par de minutos, los jugadores granates se rehicieron del mazazo y en el 27 Alejandro Vázquez aprovechaba un centro de Carril desde la izquierda y consiguió igualar el partido.

En cualquier caso, existió una diferencia importante en ambos equipos. Mientras que Moreno tenía tres jugadores a su alrededor cuando intentaba llegar a las proximidades del área, en el Pontevedra apenas existían apoyos.

Pero el conjunto de Pasarón tiene otros resortes sobre los que pivotar y además está en un momento tan dulce que hasta los árbitros se alían con la entidad de Pasarón. La caída de Iván Carril en el área que el asturiano Fernández Pérez decretó como pena máxima fue muy dudosa ya que el delantero coruñés se dejó caer.

El penalti lo lanzó Charles y no desaprovechó la posibilidad de igualar su récord particular con los trece tantos que marcó la temporada 2005-06 ya siendo jugador del Pontevedra. El ariete granate le brindó el gol a su compañero Nevado, baja por lesión.

Con ventaja en el marcador, Moreno y Víctor Bravo siguieron insistiendo en ampliar la ventaja en el marcador. Y el que mejor la tuvo fue Víctor Bravo. El delantero granate encaró al guardameta del Mirandés y en su afán de darle mayor brillantez acabó perdiendo la posibilidad de asegurar una victoria con la que resarcirse ante su afición después de los muchos traspiés que han tenido que soportar.

De hecho, el error de Víctor Bravo pudo costarle muy caro a su equipo cuando Orlando Quintana se vio obligado a sacar un par de balones que iban camino del fondo de la red y la posterior presión.

Iban Espadas erró también en los últimos minutos sendas ocasiones de gol. A partir de ese momento, el equipo de Julio Bañuelos se volcó con insistencia sobre el portal de un impresionante Orlando Quintana, que evitó con sus intervenciones que el Mirandés alcanzase su objetivo.