El Pontevedra, que ya estaba interesado en su renovación, le ofreció un año más de contrato al madrileño
11 mar 2010 . Actualizado a las 11:57 h.La intervención quirúrgica que llevó a cabo ayer el doctor Alberto Domínguez al centrocampista del Pontevedra José Antonio Nevado confirmó la rotura completa del ligamento lateral interno de la rodilla derecha, tanto en la parte proximal como en la distal. El médico del club granate valoró la operación, en principio, como normal, sin ningún problema y consiguió insertar bien los ligamentos.
Al finalizar la operación, Alberto Domínguez -estuvo asistido por el doctor Dios-, explicó que fue un poco más aparatosa la cirugía que la prueba radiográfica. «En la resonancia se vio que estaba desinsertado el ligamento en la parte proximal y, una vez que abrimos vimos que había una desinserción de la cápsula, que es una parte que da estabilidad a la rodilla y estaba también un poquito tocado el menisco», lo que según el médico pontevedrés es difícil de determinar si tanto el estado de la cápsula como el del menisco pudieran llegar a influir en el tiempo de recuperación del jugador, fijado entre cuatro o cinco meses, por lo que para el se acabó la temporada.
Ánimo perfecto
Al galeno pontevedrés le llamó la atención la reacción del jugador cuando le comunicó que la intervención iba a ser un poco más compleja de la que había mostrado la resonancia que se le realizó al día siguiente a recibir el golpe. «Lo asumió muy bien, con un ánimo perfecto y antes y durante la operación», en la que estuvo despierto mientras que los cirujanos le arreglaron la rodilla derecha.
Precisamente este comportamiento del centrocampista madrileño llevó al doctor Domínguez a considerarlo como «muy duro».
Ya en el campo, cuando el jugador del Bilbao Athletic trabó al centrocampista granate con las dos piernas en la disputa del balón. «La primera sensación que tuvo fue de un fuerte dolor y luego consiguió poner el pie en el suelo e inmediatamente se paró porque decía que no era capaz de caminar, pero luego fue mejorando un poco. De ahí que al médico le llamó la atención ya que este tipo de lesiones suelen doler lo suficiente para que ya desde el principio dé una clínica mucho más llamativa y él llegó a su casa andando», que está a unos dos kilómetros del estadio de Pasarón.