Pablo Alfaro: «Tenemos un punto más y seguimos en la pomada»

Xabi Otero

FUTBOL GALLEGO

Pablo Alfaro, como no podía ser de otra forma, se mostró contrariado por el resultado, pero al mismo tiempo mostró resignación ante la imposibilidad de que el Pontevedra hubiera hecho más para lograr la victoria. «En la primera mitad ellos, que como esperábamos demostraron ser muy correosos, tuvieron cierta superioridad en el centro del campo, aunque no crearon peligro. Eso lo corregimos en la segunda parte. Por lo demás, apenas hubo ocasiones y las que se dieron fueron más bien nuestras», manifestó el entrenador granate.

Su análisis continuó así: «Hemos tenido bastantes imprecisiones sobre todo en situaciones que estaban dominadas. Eso provocó que la continuidad fuera menor, nos hizo caer en cierta precipitación y elaborar menos que en los últimos partidos».

En cualquier caso, aclaró que «tenemos un punto más y seguimos en la pomada. Quedan diez jornadas y nadie va a conseguir los tres puntos en todos los partidos. Se trata de ganar el máximo número de encuentros posible y puntuar cuando no se pueda. Eso es lo que nos va a permitir estar ahí».

Además, aseguró que «nos faltó llegada porque el Bilbao B por vez primera cambió su forma de jugar. Metió una defensa de cinco, con dos laterales que prácticamente se convertían en extremos cuando atacaban. Eso les ha permitido generar superioridad en el centro del campo y convirtió el duelo en un tuya y mía. En la segunda mitad lo corregimos en parte, pero tuvimos precipitaciones».

Asimismo, explicó la extraña sustitución de Víctor Bravo cuando el partido estaba casi finiquitado. «Es cierto que quedaba poco tiempo, pero lo que he intentado con la entrada de Ibán espadas era tener más presencia arriba. Sabía que una proyección de Gerardo o de Charles podía decantar el partido. Eso no lo buscamos durante el partido porque queremos usar otros argumentos y así al final pudimos dar sensación de jugar un poco deslavazados», afirmó.

E insistió en que «era la última carta. Después de buscar el gol durante 88 minutos con combinación, tratamos de fabricar la opción final en el descuento de otra manera. Y de hecho la tuvimos en una jugada sin tanta elaboración, en un balón al área, una disputa de cabeza, al que no llegaron Moreno e Ibán Espadas».

El técnico zaragozano entendió «el enfado del público, pero también se iba a enfadar si no hiciera otro cambio. Los aficionados, después de tres victorias consecutivas, venían con la intención de ver ganar otra vez al Pontevedra ante el Bilbao B, que no es de los rivales que tienen más nombre en la categoría. Pero es que a veces no se puede. Y es que también ha ganado el Compos fuera, el Guijuelo igual... Ahora todos van a por todas. Los equipos van a venir a arañar los puntos como sea».

Y por última vez recalcó que «mi obligación hasta el final es intentar tocar alguna tecla que hubiera permitido que el equipo experimentara una mínima reacción».