«Mi regreso genera ilusión, pero con el pasado no se ganan partidos»

José M. Fernández

DEPORTES

El entrenador gallego vuelve a hacerse cargo a partir de hoy del Nàstic de Tarragona, el equipo al que ascendió a Primera División en el 2006

08 mar 2010 . Actualizado a las 02:11 h.

El Nàstic se reencontrará a partir de hoy con Luis César Sampedro (Vilagarcía, 1966), el técnico con el que en el 2006 consiguió un histórico ascenso a Primera División. Dos años después de su destitución en el Polideportivo Ejido, el único entrenador gallego en las dos primeras categorías del fútbol español regresa a los banquillos con la sensación de haber cambiado desde entonces, pero con la ambición intacta tras una trayectoria que incluye sus cuatro temporadas al frente del Racing, al que rescató de Segunda B tras un descenso y haber saboreado el ascenso a la Liga de las Estrellas con en el Nàstic. El reto, devolver la ilusión al equipo catalán; si lo consigue, prolongará su estancia en Tarragona más allá de junio del 2010.

-Más de dos años desde su ultimo banquillo. Mucho tiempo.

-No dependía de mí. Entrenar depende de muchos factores. En esta profesión el currículo no es decisivo. Poco importa que tenga 43 años y que entre Segunda y Segunda B tenga casi 250 partidos. Influye todo, las relaciones, la última temporada...

-El Nástic, el club con el que consiguió su mayor éxito.

-Mis antecedentes allí son muy positivos. Me conocen y saben como trabajo.

-El tópico dice que segundas partes...

-...sí, que no son buenas, pero ¿son las primeras buenas?. N pienso en ello. Por ejemplo, la segunda parte a Mandiá, en el Hércules, le sirvió para entrenar en Primera. Nunca se sabe. No es un factor determinante.

-Algún titular de ayer decía «Vuelve el ídolo Luis César».

-Sé que mi regreso genera ilusión, pero con el pasado no se ganan partidos. Me agrada ir a un sitio en el que seré bien recibido.

-Sustituye a un entrenador que tenía al equipo en mitad de la tabla.

-Estaban despistados con la idea del equipo, con lo que transmitía. Por el motivo que sea no ganaban en casa y el entorno había perdido la ilusión.

-¿Le preocupa que su fichaje haya despertado tantas expectativas?

-Allí me vinculan al retorno a Primera. No puedo hacer nada para evitarlo, es así. Ayudé a subir entonces, pero nadie me va a exigir ascender este año.

-¿Con qué idea vuelve?

-Con mucha ambición. El objetivo es tener un estilo y hacer un gran final de Liga.

-¿Y qué estilo pretende?

-En función de los futbolistas y de los rivales. Todos sabemos el fútbol que nos gusta, pero como entrenador, el objetivo es hacer el fútbol que nos podamos permitir, no el que nos gustaría. Hay que ganar partidos.

-¿Conoce lo que le espera?

-Lo conozco muy bien. Han tenido problemas para ser protagonista en los partidos, han hecho muchos puntos fuera y pocos en su estadio. Quiero que sea un equipo competitivo y que contagie ilusión, que es lo que la afición demanda. El objetivo es ganar, convencer y gustar.

-¿Es posible jugar bien en Segunda?

-Sí, pero los entrenadores no hacemos el fútbol que nos gusta, sino el que nos permiten nuestros futbolistas. Mi obligación es captar el fútbol que mis jugadores se pueden permitir hacer. A todos nos gustaría jugar como el Barcelona o la selección española, pero no todos nos lo podemos permitir.

-¿Ha cambiado mucho Luis César en estos dos años?

-Bastante. He estudiado, he descubierto nuevos enfoques, sobre todo en los aspectos mentales, de comunicación, de cohesión de grupos, de trabajar la autoestima... herramientas para ser mejor, para hacer mejor tú trabajo.

-¿Con que objetivo se daría por satisfecho?

-No hay metas concretas. Cumplir la ilusiones con las que voy: enderezar el rumbo, ofrecer una idea, intentar que la gente vaya al más estadio, ganar...